CDMX.- Sin ningún tipo de pena, Ricardo Muñoz, vocalista del grupo Intocable, aceptó que utilizó sus contactos en EU para recibir de inmediato la vacuna contra el COVID-19.
Hace algunos días, informó a través de Twitter que había recibido la primera dosis de la vacuna.
“Tengo 3 días vacunado como perro contra el COVID… Y me siento bien…
“No duele la vacuna, sólo duré 2 días con el brazo adolorido y con sed…. Voy a la segunda dosis el 9 (de enero)…”, escribió.
El cantante de 45 años, quien radica en Texas, Estados Unidos, fue el único en su casa que se vacunó, según lo dio a conocer en el mismo medio.
“¿Cómo lo manejan en USA, está libre al mercado o sólo el gobierno decide sobre su distribución?”, cuestionó el usuario @luisantonnio.
“No, aún no, tengo mis palancas”, respondió el vocalista de Intocable.
Hubo decenas de usuarios que criticaron lo dicho por Muñoz, pues la campaña de vacunación en EU inició el 14 de diciembre con restricciones.
“¿No que sólo doctores y enfermeras y el personal de limpieza primero, y después los que siguen, los de la tercera edad?, ¿pues él de qué carece que le dieron la vacuna?, ¿por qué no se esperó hasta que toque a todo mundo?, Los de los hospitales son primero. Yo trabajo en hospital y todavía estoy esperando”, escribió @c43los.
En junio pasado se anunció que cinco integrantes del grupo Intocable habían dado positivo a COVID-19, excepto Muñoz.
René Martínez, Félix Salinas, Sergio Serna, Johnny Lee Rosas y el regio Juan Hernández, quien ya salió de la agrupación, estaban en cuarentena.
En un video que difundió en Instagram el vocalista, informó que sus compañeros no se contagiaron por los autoconciertos que ofrecieron en su momento, sino que ellos, en su tiempo libre, contrajeron el virus.
Ante la polémica desatada por su dicho de las “palancas”, Muñoz compartió una nota de Eyewitness New.
En ésta se explica que algunos hospitales del sur de California administraron dosis a personas no prioritarias pues las vacunas habían sido retiradas de refrigeración, estaban a punto de expirar y no fueron usadas debido a que trabajadores de la salud rechazaron su aplicación. (Froylan Escobar/Agencia Reforma)