Cortesía Europa Press
Agencia Reforma

MADRID, España.-La Policía Nacional Civil de Guatemala (PNC) ha utilizado porras y gas lacrimógeno para dispersar a los migrantes hondureños que tratan de continuar su viaje hacia Estados Unidos.

El sábado la caravana desbordó a los agentes desplegados en Chiquimula, pero este domingo las fuerzas de seguridad ha logrado frenar la caravana en el kilómetro 177 de la Ruta al Atlántico de Guatemala, según ha informado el Instituto Guatemalteco de Migración (IGM).

Tras los enfrentamientos, los bomberos acudieron para prestar auxilio a los heridos y constataron varios lesionados, tanto migrantes como miembros de las fuerzas de seguridad.

El IGM ha informado de 815 adultos y 94 menores acompañados devueltos a Honduras y 376 adultos y 98 menores acompañados remitidos a Migración para un total de 1.383 migrantes detenidos de la actual caravana. El IGM estima que la caravana está formada por 2.000 personas, que viajan en grupo rumbo al norte para facilitar la migración.

El organismo ha destacado que buscan “cumplir con las leyes migratorias” y ha reiterado su llamamiento a los migrantes para que entren en el país de manera legal y siguiendo las medidas de prevención por la pandemia. Así, ha recordado que Guatemala permite el paso a toda persona que presente pasaporte vigente, documento de identificación y una prueba negativa de COVID-19.

Los gobiernos de México y Estados Unidos también han lanzado mensajes de advertencia en relación a las caravanas, después de que cientos de personas se hayan citado en los últimos días en San Pedro Sula. En la ruta hacia Estados Unidos.

La Administración Trump firmó con Guatemala, México y Honduras sendos acuerdos de ‘tercer país seguro’ para agilizar las devoluciones y disuadir a quienes quieran emprender la ruta desde Centroamérica.

La movilización migratoria ha aumentado en Honduras a raíz del progresivo levantamiento de las restricciones adoptadas para contener la pandemia y de la perspectiva de cambio en Estados Unidos con la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca.

Los huracanes que azotaron el país centroamericano a finales de año también han contribuido a ello, como pudo constatarse entre los testimonios de quienes se dieron cita también en San Pedro Sula la noche del 9 al 10 de diciembre para emprender rumbo al norte. Entonces, este grupo no pudo pasar de Guatemala.

Según la última actualización de la Policía Nacional Civil de Guatemala, desde el 1 de enero 953 personas han sido remitidas a migración y 132 han sido retornadas a su país. De estos, la gran mayoría, 895, son hondureños, mientras que 120 son menores de edad.