Los alcaldes, nuevos y repetidores, comenzaron ayer una caminata que habrá de durar dos años, lapso que puede ser suficiente para cumplir todos los compromisos de campaña, siempre y cuando sepan aprovechar al máximo las 104 semanas. En ellos y en ellas está que desgasten las suelas de los zapatos, como evidencia que supieron estar cerca de los ciudadanos.

Ya pasó el boato que significó la ceremonia de juramento (o toma de protesta, como comúnmente se conoce el compromiso adquirido ante los ciudadanos), por lo que es necesario aprovechar al máximo el tiempo para que el 14 de octubre de 2021 puedan decir “cumplí”, algo que no pueden pronunciar varios de los que el pasado lunes entregaron la estafeta y aún de los que van por un segundo mandato.

Las condiciones actuales y las que se avizoran para el próximo año están lejos de ser óptimas, en virtud que los apoyos federales son cada vez más reducidos bajo el argumento de la “austeridad republicana”, lo que obligará a tener una lista de prioridades que permita ir lo más lejos posible en el cumplimiento del programa bianual.

En el caso concreto del municipio de Aguascalientes, que concentra casi el 80% de la población total del estado, hay varios asuntos que por angas o por mangas no se atendieron en la primera etapa, lo que ojalá y ahora exista la voluntad suficiente para lograrlo, es el caso del estado desastroso del pavimento en varias calles del barrio de El Llanito – por citar un ejemplo -, que se repite aquí y allá en casi toda la ciudad.

Con todo, el problema más agudo que sufren miles de aguascalentenses es la irregularidad del agua potable, que en algunos sectores es por tandeo y en otros de plano los dejan sin una gota por varios días. Ante los reclamos, la única respuesta de la concesionaria es que enviará un camión cisterna, que tarda uno o dos días en llegar y la cuota que reciben les alcanza sólo para lo más urgente, cuando la demanda es que se regularice la distribución.

Desde el año pasado el Ayuntamiento prometió que sometería al orden a la empresa francesa y si era necesario aplicará sanciones económicas, incluso salió con la vacilada que cancelaría la concesión lo que le atrajo la nota principal en todos los medios informativos, pero que no pasó de ser parte del proceso de enajenamiento colectivo con miras a la reelección de 2019, y que ahora, una vez alcanzado el triunfo, se busca continuar mediante reuniones con expertos en el tema del agua para determinar lo que se puede hacer. Es seguro que habrá planteamientos, estudios y análisis, proceso que podrían terminar a mediados de 2021 y presentarlo como la panacea para un problema de suyo espinoso.

Además de lo descrito está la denuncia ciudadana de algunas colonias por la irregularidad en la recolección de la basura, alcantarillas sin tapa, calles sin alumbrado público y aguas negras que brotan, problemas que no se pueden ocultar bajo la alfombra. Hay un locutor que cada vez que alguien presenta una queja en su programa les pide paciencia, porque a partir de que la dependencia recibe la denuncia tarda dos o tres días en atenderla, lo que naturalmente es un despropósito para quien sufre estas anomalías.

Como puede observarse, las autoridades municipales tienen un cúmulo de trabajo, que por una razón u otra no resolvieron en su reciente gestión y ahora tienen la oportunidad de hacerlo, de demostrar que su mirada está puesta en resolver las necesidades públicas y no en el palacio de junto.

TIENEN LA SOLUCIÓN

Con el estudio que se tiene de procedencia de la población penitenciaria se puede – y debe – armar un programa de mejoramiento en esos lugares, que ayude a decrecer el número de incidentes en que se involucran directa o indirectamente los habitantes.

La Dirección General de Reinserción Social del Estado dio a conocer las estadísticas correspondientes al primer semestre enero-junio 2019, en donde se observa que más del 30% de las 1,447 personas que durante este lapso permanece o permaneció privada de su libertad proceden de 20 colonias de la ciudad capital.

En primer lugar está Villas de Nuestra Señora de la Asunción, de donde se derivan 59 internos; luego las colonias Insurgentes, Ojocaliente y Morelos, lugar donde residen 44, 40 y 35 reclusos, respectivamente; de Pilar Blanco son 29 enjuiciados; Las Cumbres, 25; Solidaridad 23,  Lomas de Ajedrez 29; Guadalupe Peralta, San Marcos y Zona Centro con 17 cada una; y 18 reclusos de Miradores de las Culturas y Norias de Paso Hondo, individualmente

Asimismo, de la Colonia España son 14; Poteros del Oeste 13, Rodolfo Landeros Gallegos y Colonia Gremial 12 y de Los Pericos, Mujeres Ilustres y Ojo de Agua 11 de cada lugar.

De otras partes de la República se tiene 124 encarcelados, 81 de ellos provienen del Estado de México, Jalisco, Zacatecas, Ciudad de México y Guanajuato, además hay 13 extranjeros (5 de Estados Unidos, 3 de Colombia, 2 de Guatemala, 2 de Honduras y 1 de Uruguay).

Al haber datos tan precisos, es viable organizar en cada lugar de la ciudad capital acciones permanentes que favorezcan la convivencia familiar y social, teniéndose como primacía que el ser humano es, por antonomasia, alguien con pensamientos positivos que requieren estimularse para que desarrolle preferencias y funciones objetivas.

Más que considerar que las colonias mencionadas presentan tendencias delictivas, por el número de penados que resultan de ellas, se debe trabajar a favor de sus familias y cercanos para que se fortalezca la relación entre sí y con sus vecinos, lo que es posible con eventos culturales, deportivos y recreativos, de organizar equipos de los deportes que sean de su preferencia, inclusive competencias a las que concurran representantes de cada colonia.

Muchas veces se preguntan las autoridades porqué en tal o cual lugar hay más sucesos negativos que en las demás (pandillerismo, asalto a transeúntes, comercios y automovilistas y robo en casa habitación), y como respuesta utilizan la tristemente célebre “barredora” (grupos policiacos que “cargan” con todos los ciudadanos que encuentran a su paso), lo que propicia que una vez en libertad cobren venganza con actos negativos, círculo vicioso que se requiere romper para regresar la seguridad a la vida colectiva.

LA PERINOLA

En la Secretaría de Hacienda y Crédito Público les gusta jugar a la perinola, sólo que en todas las caras aparece el letrero “todos ponen”, y más ahora que hay gastos por miles de millones de pesos para apoyo social. De ahí que como mencionara Alberto Aldape Barrios, director del Centro de Investigación de Desarrollo Empresarial de Aguascalientes, los vendedores por catálogo tendrán que tributar al quedar incorporados a la base de contribuyentes. Es una labor que por años ha sido sustento de varias familias o como un extra de alguien que tiene otro trabajo, que ofrecen una variedad de productos, como zapatos, ropa, cosméticos, utensilios para el hogar, etc., y que se pagan a plazos, lo que según la dependencia fiscal deben aportar una parte de sus ganancias ya que obtienen un beneficio pecuniario. Aldape encuentra que eso obligará a elevar el precio final de la mercancía. El propósito de Hacienda es tener un control sobre el número de personas que realizan esta labor, tenerlos identificados para efectos contributivos, lo que para el comercio establecido es una buen noticia ya que han exigido “piso parejo” por considerar que les hacen la competencia y sin tener el conjunto de gastos que a ellos los obliga. Ni hablar, sin haber jugado les tocó perder en la esferita.