No importa si tu casa es nueva o si ha existido durante generaciones, sea como sea es muy importante que esté debidamente impermeabilizada. En otro artículo comentábamos que las altas temperaturas pueden originar incendios en el hogar. El agua también puede hacer mucho daño, tanto a la estructura de la casa como a tus objetos personales y posesiones valiosas. Hay que ser conscientes de esto para no arrepentirse en el futuro.

Los trabajos de impermeabilización suelen realizarse en el techo. Reparar daños en él puede llegar a ser extremadamente costoso, así que es recomendable realizar controles frecuentemente en todas las áreas donde el agua podría causar algún estropicio y resolver cualquier problema antes de que aparezca. Si tienes un techo plano, entonces debes asegurarte de que está impermeabilizado, ya que estos son más susceptibles a sufrir daños. Ya sean desperfectos de la pintura o de los acabados del hogar, no hay que menospreciar ningún detalle, ya que el problema más pequeño puede crecer y convertirse en un gran dolor de cabeza. Para solucionarlo, existen varios métodos de impermeabilización para cada área de la casa.

Enladrillado

Tratar los ladrillos de la casa evitará que el agua o la humedad entren en el hogar y hasta te ayudará a ahorrar en las facturas de calefacción, ya que evita que el calor se escape. La manera más fácil de sellar la mampostería es volver a pintar la parte exterior con una pintura especial para exteriores, así que verifica antes de comprarla que sea más resistente a la intemperie que la pintura normal. También existen algunos productos y compuestos impermeabilizantes que protegerán tu casa de la humedad. Gracias a este tipo de sellos, la lluvia simplemente caerá en los ladrillos de tu hogar y se resbalará de una forma parecida a la de una sartén antiadherente. Estos selladores pueden llegar a durar hasta 20 años.

Protección contra la humedad

La humedad ascendente es muy común en los sótanos y ladrillos viejos. Se la llama de esta forma porque está atrapada dentro de la pared y busca un escape a través de la evaporación. Suele suceder cuando penetra en las grietas y en los tubos. La humedad se moverá y subirá buscando una manera de evaporarse.

Hay diferentes maneras de lidiar con esto, así que ten en cuenta que puede ser un trabajo complicado. Seguramente te estés preguntando qué es lo que la provoca: la humedad ascendente se produce simplemente en cualquier construcción que no esté protegida contra ella. Las propiedades más antiguas, por lo general, son las que no están preparadas o la protección que tenían ha expirado. La forma más común para protegerte de esta humedad ascendente es impermeabilizando con una crema protectora química. En estos casos, a veces es recomendable contratar a una empresa de impermeabilización profesional para que evalúen la propiedad y hagan el trabajo con equipos de inyección especializados, volviendo a enlucir las paredes debajo de la placa de yeso con un aditivo retardante.