José de Jesús López de Lara

Un niño de 8 años fue asesinado a puñaladas por un drogadicto, en venganza porque no le quisieron prestar dinero para comprar más drogas.
Los trágicos hechos se registraron el domingo por la tarde en un domicilio ubicado en el municipio de Calvillo.
Fue a las 15:20 horas, cuando, en el número de emergencias 911, se recibió un reporte de que en una vivienda ubicada en la calle 16 de Septiembre y esquina con la calle Miguel Hidalgo, en el poblado Crucero de las Pilas, en el municipio de Calvillo, se encontraban varias personas heridas al ser agredidas con un cuchillo.
Hasta el lugar señalado, acudieron policías preventivos de Calvillo y policías estatales, quienes, al hacer su arribo, se percataron de que varias personas tenían sometido a golpes a un sujeto identificado como Roberto Carlos, de 35 años, a quien señalaban de ser el agresor.
En el interior de la vivienda, específicamente en el área de la sala, fueron encontradas dos personas del sexo masculino que presentaban heridas en diferentes partes del cuerpo, tras haber sido agredidas con un cuchillo.
Cuando llegó la ambulancia del ISSEA y los paramédicos se dispusieron a brindar los primeros auxilios a los lesionados, se percataron de que un niño de 8 años ya había muerto, tras sufrir una herida cortante a la altura del cuello.
La otra persona lesionada fue el papá del pequeñito, identificado como Alfonso, de 40 años, quien se desempeña como juez cívico en la Secretaría de Seguridad Pública Municipal de Calvillo.
Esta persona fue trasladada a recibir atención médica al Hospital General de Calvillo, donde se reportó su estado de salud como estable.
A fin de realizar las investigaciones correspondientes, acudieron a la escena del crimen los agentes del Grupo Homicidios de la PDI, personal de la Dirección de Investigación Pericial y el agente del Ministerio Público de Hospitales.
Se estableció que el sospechoso Roberto Carlos es tío del ahora occiso y primo hermano de la mamá, quien fue ex regidora municipal de Calvillo y actualmente labora en el DIF Municipal.
Minutos antes, Roberto Carlos llegó al domicilio y pidió prestado dinero a sus familiares. Pero, debido a que iba drogado, presumieron que lo quería para comprar más droga, por lo que se lo negaron.
El agresor se retiró molesto, pero más tarde regresó y, al ingresar a la vivienda, observó a su sobrino jugando en la sala, por lo que lo atacó con un cuchillo hasta matarlo. Cuando el papá se percató de lo sucedido, trató de defenderlo, pero también resultó herido.
Otros familiares sometieron a Roberto Carlos y lo despojaron del cuchillo y, cuando se percataron de lo que había provocado, varios vecinos intentaron lincharlo a golpes, arribando, en ese momento, los policías estatales, quienes lo rescataron de la turba.