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Agencia Reforma

MONZA, Italia.- El primer día de actividades en el Gran Premio de Emilia Romaña, en Imola, Italia, dejó con un mal sabor de boca a Red Bull, especialmente para Helmut Marko, asesor de la escudería.
El mexicano Sergio Pérez abandonó la primera sesión de entrenamientos libres luego de un contacto con el francés Esteban Ocon, piloto de Alpine; de acuerdo a los comisarios, el accidente se derivó de la falta de comunicación, por lo que no hubo sanción.
Sin embargo, para Marko, el mayor culpable del daño del RB16B y del percance fue ‘Checo’ Pérez, quien rebasó en la curva 5 a una velocidad mayor comparada con la de su ex compañero.
“El problema fue que la radio de boxes no funcionaba en su totalidad. Y eso parece haber irritado a la mayoría de los pilotos. No sé para qué tienen espejos retrovisores. Esto fue claramente culpa de Pérez, que pasó a Ocon y luego sucedió este incidente. El daño es reparable, pero, por supuesto, perdió tiempo. Sobre todo, no salió con el neumático blando. Pero fue una situación difícil en general”, aseguró Marko.
Para la segunda tanda de ensayos, el volante mexicano finalizó sexto, mientras que su compañero Max Verstappen abandonó la pista por problemas con su auto.