Totalmente benéfica ha resultado la presente temporada de lluvias para el sector panificador en Aguascalientes, que por fin ha logrado percibir una mejora en sus ventas ordinarias después de haber enfrentando recesión durante las últimas semanas, a consecuencia de la contingencia provocada por la pandemia de COVID-19.

Jaime Álvarez, presidente del Grupo Industrial de Panificadores de Aguascalientes (GIPA), precisó que de esa manera se mantiene el ánimo de reactivar el sector que representa, el cual ha sido castigado de forma severa prácticamente durante todo el año.

Si bien desde el comienzo de la nueva normalidad iniciada el pasado 1° de junio, los establecimientos dedicados a la elaboración de pan dulce y salado comenzaron a registrar buena comercialización de sus productos, las lluvias registradas a lo largo de los últimos días han logrado repuntar sus ventas hasta en un 15%. De esa manera, y de continuar el buen ritmo las panaderías podrán hacerle frente a las pérdidas ocasionadas desde marzo, abril y mayo. El líder de los tahoneros explicó que la temporada de precipitaciones pluviales es la segunda mejor del año, únicamente por detrás del invierno. Actualmente y a pesar de las complicaciones que enfrenta el sector, está descartado realizar ajustes en los precios del pan, mismos que se mantienen en promedio desde los cuatro pesos dependiendo de la calidad de los insumos y hasta lugar en el que se encuentre el establecimiento.

“El hecho de vender entre un 10 y 15% más es algo positivo. Todos los que componemos GIPA estábamos urgidos de aumentar la ventas, afortunadamente pudimos sobrevivir y no hay empleos perdidos, pero sí queremos recuperarnos lo más pronto posible”, indicó.