Familiares de pacientes que se encuentran internados en el Hospital General de Zona Número 3, ubicado en el municipio de Jesús María, denuncian un mal trato hacia ellos, pues es entendible que por la situación sanitaria actual, no permitan su presencia en las salas de espera del nosocomio. Sin embargo, el personal de la institución tampoco ha implementado un mecanismo que les mantenga informados sobre la situación de su enfermo o de lo que se pudiera necesitar.
Ante esto, es que varias personas han decidido instalar casas de campaña en el camellón central frente al IMSS No. 3 y otros simplemente tender una cobija para hacer espera sobre el pasto, en espera de tener noticias de sus pacientes, lo cual ya saben los vigilantes, pues cuando se requiere la presencia de uno de ellos en la caseta, los llaman con un grito, pero en caso de no estar en el lugar, quien se queda sin atención es el enfermo encamado.
La peor parte de esta situación la tienen los familiares de personas que se ingresan al área de urgencias, pues sólo en un par de ocasiones al día sale alguien para dar razón y sólo de unos cuantos pacientes, de ahí que en la mayoría de los casos, resulta imposible saber el estado de salud de aquellos que pudieran no ser considerados como graves. Hay casos en que llevan al menos 2 días sin saber nada de su paciente internado en esa Unidad, y al acercarse al encargado de la caseta de vigilancia, el recado que se transmite es que “a lo mejor mañana” podrán tener informes.