Mauro de la Fuente
Agencia Reforma

BROWNSVILLE, Texas.- En discursos paralelos y a 500 kilómetros de distancia, el Presidente demócrata Joe Biden y el republicano favorito para enfrentarlo electoralmente, Donald Trump, chocaron ayer en la frontera de Texas con México por un tema clave: la migración.

Biden: ‘urge arreglar migración’
En su primera visita a esta ciudad fronteriza texana, el Presidente de Estados Unidos, el demócrata Joe Biden, aprovechó ayer para lanzar un desafío a Donald Trump, su probable rival republicano en las elecciones de noviembre, y lo instó a dejar de «jugar a la política» para arreglar el sistema migratorio estadounidense.
Aunque llamó a lograr un acuerdo bipartidista, Biden aprovechó para provocar al ex Presidente en uno de los temas en los que es más fuerte y buscó pasarle al magnate la factura por el fracaso en el Congreso de una reciente reforma migratoria de mano dura para la frontera.
«Esto es lo que le diría al señor Trump: En lugar de jugar a la política con este tema y decirle a los miembros del Congreso que bloqueen esta legislación, únanse a mí», dijo Biden.
A las 14:00 horas, el Presidente en el Air Force One al aeropuerto de Brownsville, donde lo esperaron simpatizantes, y luego se reunió con agentes de la Patrulla Fronteriza para agradecerles su apoyo y prometerles más apoyo.
Acompañado de Alejandro Mayorkas, Secretario de Seguridad Nacional estadounidense, Biden escogió a Brownsville, una comunidad que padeció un repunte de la migración indocumentada y ahora están en calma, para su mensaje sobre el trabajo que realiza en el tema.