CDMX.- Kamala Harris, política y abogada de 56 años, ha roto el techo de cristal para muchas mujeres al pronto convertirse en la primera en ocupar la vicepresidencia de su país, así como por su ascendencia asiática y afroamericana.
Todos están pendientes del guardarropa de la senadora y ex fiscal, ya que constituye un ejemplo para sus colegas que buscan ascender a altos cargos en todos los rangos de la sociedad.
Y es que su vestuario, según los expertos, trae también un poderoso mensaje de empoderamiento, desde el traje blanco que usó para su primer discurso oficial después de la victoria, que era obra de la diseñadora venezolana Carolina Herrera, y que fue un guiño a las mujeres sufragistas de 1913 que usaban precisamente ese tipo de atuendos.
“Creo que Kamala apuesta por un look sobrio, elegante y propio de una mujer ejecutiva moderna compuesto generalmente por trajes sastre, generalmente con pantalón y en colores oscuros como el negro y el azul marino, y los combina, o bien con sencillas camisetas o blusas de punto, o bien con blusas con lazadas, en homenaje a Margaret Thatcher, la primera mujer que llegó a jefa de gobierno en Gran Bretaña”, afirma el diseñador Ernesto Hernández.
Además, esta política incluye en su vestuario de trabajo del día a día, blazers o sacos con pantalones de otro material para romper la monotonía sus conjuntos tradicionales.
“El estilo de sus prendas, así como los colores que utiliza, transmiten mensajes súper acertados para comunicar credibilidad y verse congruente con su carrera política, pero sin perder el toque femenino, ya que por ejemplo utiliza muchos collares de perlas que son un símbolo de feminidad. Sin embargo, también obtiene cercanía al lucir, por ejemplo, muy frecuente, sus tenis blancos de la firma Converse, aun para el trabajo, o ponerse pants, como el día que recibió la noticia de su elección”, agrega Mayte Requejo, experta en imagen.
A veces también, la abogada recurre a prendas con más significado, dependiendo de la ocasión, como cuando lució una chamarra de mezclilla llena de colores con el arcoíris de la bandera LGTBI en un evento de esta comunidad.
“Posee un estilo conservador y tradicional, hecho a la medida, con trajes sastre sencillos y correctos, pero también hemos descubierto a una mujer que no le inhibe el hecho de dejar esas prendas y quitarse los tacones. Claramente se siente cómoda con quien es, como cuando la vemos con jeans y tenis. Lo que viene siendo un reflejo de una mujer de hoy, esa que puede ir entre los dos extremos sin perder su esencia. Una mujer, preparada pero también femenina y cómoda”, comenta la diseñadora Blanca Estela Sánchez.
Así, Kamala Harris es un claro ejemplo de lo que se conoce como “power dressing” y que cada día más y más mujeres están adoptando en el mundo actual. (Fernando Toledo/Agencia Reforma)