CDMX.- Tras revivir los recuerdos de México de Alfonso Cuarón en Roma y crear un mundo fantástico para Guillermo del Toro en El Laberinto del Fauno, el director de arte Eugenio Caballero instauró la desolación de Limbo, de Alejandro G. Iñárritu, en los Estudios Churubusco.
Ayer, staff de la producción sacó de un foro montañas de cascajo, que sirvieron para las escenas filmadas por el ganador de cuatro premios Óscar; también construyeron una estructura con madera para otra secuencia.
El director fue visto dando indicaciones a su equipo. También estuvieron por allí los actores Daniel Giménez Cacho, el protagonista, y Andrés Almeida. (Mauricio Ángel y Ángel Delgado/Agencia Reforma)