RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

¡Pues se llegó la fecha! El próximo domingo 5 de junio se efectuarán las elecciones para gobernador en 6 estados de la República. Y desde luego que hay efervescencia entre la ciudadanía por saber qué va a pasar en estas elecciones. ¿Habrá transiciones? ¿Habrá ratificaciones? ¿Con cuántos gobiernos estatales se va a quedar MORENA? ¿Realmente va a gobernar MORENA con plenitud o va a tener problemas en algunos puntos? Actualmente MORENA gobierna 16 estados y en otros dos va en alianza, como el estado de Morelos. La pregunta es cuántos estados ganará el próximo domingo: ¿Seis, cuatro? ¿Cuántos?

Que haya cambio en gobiernos. Que haya una alternancia significa que realmente hay una transición real de las cosas. A nivel macro son seis entidades en las que se va a elegir gobernador. De acuerdo a la información publicada de encuestas, uno podría suponer que un resultado probable es cuatro-dos. Que MORENA se lleve cuatro entidades y la oposición -PAN, PRI, PRD-se lleve dos de ellas. Lo anterior por supuesto que puede cambiar. Pero digamos que los números sugieren que esto puede ser el resultado. Desde luego que puede acabar con otros resultados, mas lo probable, con base a la información, es que el resultado sea un cuatro-dos.

El tema de fondo es que el que gane la elección no significa necesariamente un triunfo. y tiene que ver sobre todo con el hecho de que MORENA es claramente desde hace tres o cuatro años el partido con más intención del voto. Pero en el fondo MORENA en buena parte del país está reciclando políticos tradicionales, muchos de ellos que vienen del PRI o del PAN o del Partido Verde y simplemente los viste de color marrón y bajo el lema de que son parte de la Cuarta Transformación ganan elecciones. Y en el fondo lo único que ocurre es que es parte de la misma clase política corrupta que López Obrador tanto critica, y empecemos por el caso de Quintana Roo, en donde la candidata que lleva la delantera en las encuestas es Mara Lezama de MORENA una persona que ya fue alcaldesa de Benito Juárez, Cancún, que es una aliada muy cercana y personal del conocido “Niño verde”, el ex dirigente del Partido Verde que ha sido en muchas ocasiones acusado de cosas de corrupción, etc. y que hay una alianza muy estrecha entre ambos. Su paso por la alcaldía de Cancún ha sido severamente cuestionada por colegas de su mismo partido como lo fue José Luis Pech que ahora es candidato de MC y que renunció a MORENA porque ella resultó la candidata. A lo mejor Mara Lezama acaba ganando, pero ella es parte de la misma clase política que López Obrador tanto critica pero que apoya porque ganan elecciones. Lo anterior está ocurriendo en muchas entidades. Por ejemplo, en Oaxaca en donde el candidato de MORENA fue un priista clientelar, movilizador de votos, como tantos hubo en el PRI, y ahí en Oaxaca MORENA va a ganar con los ojos cerrados, pero esto representa una nueva política para Oaxaca. Salvador Jara es un político tradicional que pacta con grupos organizados, con el magisterio disidente que moviliza votos; muchos lo han acusado de tener vínculos con el crimen organizado, no lo afirmamos, pero es una acusación que existe. Si Jara cumple los pronósticos de su triunfo significará que Oaxaca cambiará su modelo de gobernanza clientelar, pues por primera vez en su historia cambiaría, pues el PRI, que siempre ha gobernado, dejaría el poder en la entidad. Sería un caso semejante al estado de Hidalgo en donde también el PRI está abajo en las encuestas. Hidalgo un estado que ha sido cuna de políticos priistas prominentes, como: Alfonso Corona del Rosal, Manuel Sánchez Vite, Jorge Rojo Lugo, Guillermo Rosell de la Lama, Adolfo Lugo Verduzco, Jesús Murillo Karam, Humberto Lugo Gil, Miguel Ángel Osorio Chong, etc.

El PRI ya no gobernará varios estados, pero va a seguir gobernando la misma clase política que moviliza clientelas, que pacta con grupos organizados, reparte dinero en efectivo para mantener una cierta paz y mantiene el subdesarrollo político.

Al margen de quien gane o quien pierda es probable que en muchas entidades acabe siendo más de lo mismo con una nueva careta, y eso creemos que es algo que no es una buena noticia para el país.

Es así como se ven las cosas y probablemente al final del camino, independientemente de si queda 4-2 o 3-3, el efecto neto va a ser que MORENA va a avanzar en su control regional de más entidades, hoy tiene 16 y puede pasar a tener 19 o 20, lo cual significa que López Obrador tendrá mas poder político regional y eso obviamente significa una posición de más ventaja para quién sea el candidato de MORENA en 2024.

La semana entrante ya podremos comentar si se cumplieron o no los pronósticos. Y no es tanto quién va a gobernar, sino qué tanto va a cambiar quien gobierne realmente y de fondo. Si realmente son priistas, morenistas o panistas disfrazados, que, al fin de cuentas, bajo la capa marrón de MORENA no significaran ningún cambio mayor.

 

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