Resulta importante recordar, que hace ya más de un mes, Hugo López-Gatell en su carácter de subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud de la propia Secretaría de Salud Federal; nos informó en una conferencia mañanera que México iniciaba la fase 1 y posteriormente la fase 2 de la pandemia del Covid-19 también llamado coronavirus. Ante ello, resulta importante mencionar que existen varias escalas internacionales para medir las pandemias; sin embargo, la propia Organización Mundial de la Salud cuenta con su propia escala, misma que no fue respetada en su totalidad ni ha sido la que informan nuestras autoridades.

Durante las primeras conferencias en las que se comenzaba a abordar este tema, el subsecretario fue muy claro y anunció que la fase número 3 llegaría en algún punto; sin embargo, resulta muy útil recordar sus palabras y la breve explicación que realizó en aquella ocasión, misma que sintetizaré para efectos prácticos; primera fase, resulta ser una fase de importación del virus ya que comenzaron los brotes que fueron importados principalmente de Europa; siendo que la segunda fase, implica pasar de una transmisión importada a una transmisión comunitaria, lo que significa la transmisión de contagios dentro de nuestro país entre personas que tuvieron contacto con los primeros afectados y que no necesariamente viajaron al extranjero.
Al llegar a la fase dos, comenzaron las especulaciones y al mismo tiempo las propias reacciones de gobiernos estatales y municipales para combatir la falta de certeza en las decisiones tomadas por el gobierno federal; siendo así, que comenzaron paulatinamente a cancelarse las clases, se cancelaron miles de eventos masivos y comenzaron a intensificarse las medidas de cuidados e higiene para prevenir el contagio.
Hace menos de 48 horas, llegó el día esperado pero no deseado: el inicio de la fase número tres. Siendo esta tercera una etapa de contagio masivo epidemiológico, en la cual el virus prácticamente tiene presencia en todo el territorio nacional y los principales centros médicos comienzan a llegar a su punto máximo de atención, en el que tendrán que tomarse decisiones importantes para salvar vidas con base en criterios que serán juzgados de manera justa o injusta y que abarcaran probablemente cuestiones de edad o inclusive nacionalidad.
Llegamos a una fase tres, en la que parece ser que todo el tiempo de preparación se perdió en conferencias mañaneras cuando dicho tiempo se pudo invertir en capacitar a los médicos y prever insumos suficientes en las clínicas y hospitales. Llegamos a una fase tres, en la que ahora literalmente sufriremos las consecuencias de las malas decisiones gubernamentales; llegamos a una fase tres, en la que nos obligan a usar un tapabocas, pero no nos dan soluciones para afrontar la adversidad económica que hoy tiene a millones de mexicanos en las calles trabajando por conseguir el pago diario que da de comer a su familia y les permite pagar sus rentas.
Nos taparán la boca durante algún tiempo, pero esperemos que tan pronto podamos quitarnos los tapabocas, tengamos la capacidad de levantar nuestras voces y exigir a nuestros gobernantes para cambiar esta lamentable clase política. Agradezco el favor de su lectura y les deseo un excelente fin de semana.

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