La Comisión Nacional de Seguros y Fianzas informó que en México existen 14.7 millones de personas que cuentan con un microseguro, los cuales constituyen un mecanismo financiero de protección que se ofrece a la población que cuenta con bajos ingresos en contra de riesgos específicos, a cambio de una prima o pago menor.
Aclaró que los microseguros no son “seguros chiquitos”, son un mecanismo de protección donde una aseguradora ampara a una persona por medio de un pago más económico y con un contrato de póliza más sencillo, en distintos riesgos como vida, salud, crédito, vivienda y daños.
A diferencia de los seguros tradicionales, los microseguros están enfocados en apoyar las finanzas de las familias de bajos recursos, con el objetivo de que eventualidades como una enfermedad, operación o percance en alguno de sus bienes no causen mermas totales en su patrimonio.
En México sólo el 25% de las personas adultas cuenta con algún tipo de seguro, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2018, la población mexicana no dispone de este producto financiero porque no les interesa o no creen necesitarlos (28.8%), no tiene dinero, trabajo o cuentan con ingresos variables (25.4%), los considera muy caros (16.6%) y el restante 29.2% se refirió a otros factores.
Por eso, las compañías de seguros han tenido que evolucionar para adaptar sus productos financieros a las nuevas formas de vida, tipos de personas y sobre todo, acorde a sus bolsillos.
Los microseguros amparan gastos médicos para comerciantes y personas con ingresos no fijos que carecen de seguridad social. Para proteger la fuente de ingresos y el patrimonio contra robo, incendio, inundación, sequía, dirigido a pequeños comerciantes, agricultores o ganaderos que están en zonas vulnerables.
También como apoyo para la transición al proceso del retiro para todas las personas que no cuentan con una Afore. Para la repatriación de restos, cubre gastos funerarios y en algunos casos otorga alguna cantidad adicional a los beneficiarios.