Érika Hernández
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Llegar a la elección del 5 de junio se ha convertido en una carrera de obstáculos para los Organismos Públicos Locales Electorales (Oples) de seis estados en donde se renovarán gubernaturas.
Tras los recortes que sufrieron en sus presupuestos de este año, los organismos no lograron las ampliaciones deseadas, y sólo obtuvieron partidas menores o el compromiso de los gobiernos estatales de financiar directamente algunos proyectos.
Ante esto, llegarán con deudas o «ahorcados» a la jornada electoral del 5 de junio, además de que advierten un segundo semestre del año con serios problemas si los Gobernadores no aprueban más recursos.
Por otro lado, aquellos institutos que no sufrieron recortes o que éste fue menor, se enfrentan al retraso del pago de mensualidades por parte del gobierno estatal.
Durango presentó el recorte más preocupante, del 40 por ciento, por lo que, en marzo, el organismo advirtió sobre el riesgo de no realizar la elección.
Sin embargo, tras negociaciones con el Gobierno estatal, éste aceptó pagar directamente 19.5 millones del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), y ser garante ante Talleres Gráficos para la impresión de documentación electoral, como boletas, listas nominales y hojas de escrutinio.
Prometió lo mismo para los materiales electorales, como cajas, urnas, lápices, crayones, contenedores o mamparas, por lo que está por cumplir el acuerdo.
«Estamos a la espera de aterrizar la firma de un convenio donde se garantice todo el material», afirmó el presidente del organismo, Roberto Herrera.
No contar con 121 millones ha orillado al Ople de de Durango a modificar diversos proyectos. Por ejemplo, los 39 consejos municipales están operando con seis personas, en lugar de 10 como debe ser.
En las oficinas centrales disminuyeron el personal, el sueldo de todos los empleados se redujo un 3 por ciento y desaparecieron la gratificación extra por el proceso electoral. Además de que la papelería para la capacitación de funcionarios de casilla se imprimió en blanco y negro, no en colores.
A esto se debe agregar que el Gobierno estatal se atrasó en las ministraciones de marzo y abril.
Una vez que pase la elección, Herrera dijo que el Ople buscará llegar a otro acuerdo con el Gobierno estatal para concluir el año, sin afectar servicios y pagos de nómina.
En Aguascalientes, de los 30 millones que solicitaron de ampliación, únicamente les entregaron 7 millones, por lo que pactaron con algunos proveedores el pago de sus servicios luego de la elección.
«Se les pagó un 20 por ciento y el 80 por ciento después de la jornada electoral, precisamente con el ánimo de darnos tiempo (para negociar) con el Gobierno del estado para que al final del proceso electoral podamos tener más recursos para poder cumplir con el contrato», indicó el presidente del organismo Luis Fernando Landeros.
Sin embargo, advirtió, tras la elección, habrá una mesa de análisis con el Gobierno estatal para que entregue los 20 millones de pesos pendientes de cubrir.
Aseguró que en el proceso de esta año se registraron otros gastos que no estaban contemplados, como el voto de los mexicanos en el exterior, así como la prueba piloto del voto electrónico, al que están obligados.
«Hemos hecho las adecuaciones necesarias para salir perfectamente bien y blindar el proceso electoral y confiamos en la empatía y la responsabilidad por parte de las autoridades estatales para que tengamos finanzas sanas y que siga operando el instituto con regularidad», indicó.
Tamaulipas no sufrió recorte presupuestal, sin embargo, a finales de abril el Gobierno local le debía 48.4 millones de pesos de mensualidades pasadas, pero en los últimos días depositó casi la totalidad, y sólo adeuda 125 mil pesos.
En el caso de Quintana Roo, el Congreso aplicó una reducción en su presupuesto anual por 62.2 millones -el 16 por ciento-, y de acuerdo con el INE hasta la semana pasada le debían 78.4 millones de las mensualidades de febrero a abril.
«El Ople informó que sostiene pláticas con el titular de la Secretaría de Finanzas y existe el compromiso de ministrar los recursos, no obstante, aún no fluyen con normalidad», indica el informe del INE.
Situación similar vivió el Instituto Electoral de Hidalgo, que aunque tampoco sufrió recortes en su solicitud de presupuesto, el Gobierno se retrasó en las ministraciones, y debía la de abril.

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