Benito Jiménez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Las defunciones por Covid-19, atendidas por la funeraria J. García López, aumentaron en 540 por ciento en un mes.
El 24 de marzo esa funeraria reportó su primer servicio. Los días posteriores, de ese mismo mes, aumentó a cinco atenciones diarias.
Ahora en mayo reporta hasta 32 servicios cada 24 horas.
Por la logística en el uso de los hornos crematorios, la funeraria que ofrece servicios desde 1981, ha tenido que recurrir a la refrigeración de cadáveres, en espera de su cremación.
“Hemos atendido 660 servicios de Covid-19, donde el certificado de defunción establece esa causa de muerte”, dijo a REFORMA Óscar Padilla, CEO de J. García López.
No obstante, subrayó, los servicios funerarios en general aún no están rebasados.
“No están rebasados los servicios funerarios en la Ciudad de México, tampoco están saturados simplemente es un tema de logística, de coordinación. Nosotros aún tenemos capacidad, aún podemos atender hasta 72 o 75 cremaciones por día en nuestros ocho hornos crematorios, trabajándolos en promedio entre 16 o 18 horas por día”, acotó.
“Es decir, unas nueve cremaciones y hasta diez en cada uno de los equipos. (Ahorita) estamos a un 75 por ciento de capacidad, y todavía podemos operar más servicios. Hoy, en los servicios profesionales de funerarias pequeñas o grandes, quitando a los coyotes, que son delincuencia, verdaderamente nos entregamos todos los días para atender a las familias”.
Padilla descartó, por el momento, una saturación en los servicios de cremación en la Ciudad de México y puntualizó que el humo negro de los hornos no necesariamente refleja una excesiva carga de trabajo y mucho menos riesgos de contagio a la población cercana.
“No hay riesgo de contagio con ese humo, eso es totalmente falso, así como tampoco con los cuerpos refrigerados. Mientras esperamos los trámites los tenemos que conservar en una área; se comienza a ver que en hospitales y algunos municipios empiezan a instaurar las cámaras de refrigeración y es precisamente para conservar el cuerpo de manera adecuada”, explicó.
“Es un tema que espanta a la población y no tendría por qué, más bien la recomendación es que las familias no se dejen engañar por pseudofunerarias, las funerarias que estamos establecidas -ya sean pequeñas o grandes- tenemos requisitos mínimos obligatorios para poder prestar los servicios”.