Iris Velázquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO: Jesús Murillo Karam llegó a su casa en Las Lomas de Chapultepec, donde estará bajo arresto domiciliario por el caso Ayotzinapa, luego de ser trasladado de la Torre Médica de Tepepan.

Escoltado por un convoy de la Guardia Nacional, el ex titular de la extinta PGR arribó alrededor de las 11:41 horas de este sábado a su residencia ubicada en el 414 de Montañas Calizas, donde lo esperaba su familia.

Fue recibido entre gritos de alegría, abrazos y aplausos. Algunos captaron la llegada con grabación desde sus celulares.

A las afueras de su domicilio en la Alcaldía Miguel Hidalgo fue detenido hace 603 días por la FGR y agentes de la Marina Armada de México, acusado por los delitos de desaparición forzada, tortura y obstrucción de la justicia en el caso de la desaparición de los 43 normalistas.

Ahora será vigilado las 24 horas y continuará su proceso legal sin el goce de todos sus derechos civiles, pues se le impusieron medidas como el retiro de la documentación para viajar a otros países.

Aunque se colocó una silla de ruedas en el garage, el ex Procurador que llegó vestido con una ropa de civil color camello y una gorra beige, no la requirió. Se desplazó al interior de su vivienda caminando.

«¡Fuera, fuera!», señalaron allegados a Murillo Karam desde el interior, para correr a periodistas. Ellos pidieron a gritos a la Guardia Nacional que cerraran la puerta para bloquear su ingreso y evitar que el acusado fuera abordado.

El traslado de Murillo Karama desde Tepepan comenzó alrededor de las 11:00 horas, luego de que un juez federal le otorgara ayer un plazo de 24 horas a la GN para enviarlo a su hogar.

Tras 19 meses preso por su presunta participación en la desaparición forzada de Iguala de 2014, salió de este centro penitenciario custodiado por tres unidades de la GN, con al menos 15 elementos armados, que abrieron paso con el uso de torretas.

El ex Procurador General de la República viajó a bordo de una camioneta blanca Suburban con el número 0001, sentado con un elemento en cada costado.

Se encontraba en el centro médico penitenciario al reportar padecimientos como Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), hipertensión arterial sistémica e insuficiencia vascular cerebral.

A su casa en Las Lomas llegó con 7 medidas de control impuestas por el juzgador federal, aunque la Fiscalía General de la República pidió imponerle 15 restricciones, como el brazalete electrónico, mismo que no fue autorizado para el ex funcionario.

A lo largo de un año y siete meses estuvo privado de su libertad en el Reclusorio Norte y distintos hospitales.

Ayer, la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia en el Caso Ayotzinapa condenó que se le haya concedido la prisión domiciliaria, al considerar que esto atenta contra el derecho a la verdad y la justicia de las víctimas y sus familiares.

«Toda vez que el ex funcionario ha sido señalado como uno de los principales responsables de obstruir la justicia en la desaparición de los 43 estudiantes», se indicó en un boletín.