Oscar Uscanga
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El médico Gerardo Vicente Grajales Yuca, vinculado a proceso por abuso de autoridad, arribó a su domicilio en Chiapas luego de que ayer un juez le modificó la medida cautelar de prisión preventiva por problemas de salud.

Tras la orden del juez de control, el médico Grajales Yuca fue trasladado del Hospital General Salvador Muñoa a su casa en el Fraccionamiento Las Torres, en la capital Tuxtla Gutiérrez.

Aunque podrá recibir visitas bajo previo permiso, el imputado no podrá salir de su casa durante los cuatro meses de la investigación complementaria por la acusación que le hizo Karen Ramírez, hija del ex líder de Mover a Chiapas, Miguel Ramírez, político que murió por Covid-19.

A su llegada al Fraccionamiento, el trabajador de Salud estatal fue recibido con gritos de apoyo por su esposa Fernanda Nestea, sus padres y vecinos.

“Gerardo, Gerardo, Gerardo somos todos”, gritaron, “libertad, libertad, a Gerardo por luchar”.

Fernanda Nestea reiteró a los medios locales presentes que, aunque su esposo esté en casa, el proceso que inició la Fiscalía General del Estado (FGE) sigue su curso.

“Primero Dios ésto acabe pronto, nada más fue cambio de medida cautelar, el proceso sigue, pero al menos él va a estar en casa, espero primero Dios acabe esta pesadilla y podamos decir que mi esposo esté en libertad, ya no va a tener que regresar al penal”, expresó.

Apenas ayer, la prisión preventiva fue modificada a resguardo domiciliario al médico que desde el viernes fue internado en el Hospital General por problemas de hipertensión.

El abogado Antonio Juárez Navarro criticó que desde la audiencia de vinculación el juez ignoró que su cliente tenía problemas de cardiopatía isquémica y taquicardia supraventricular.

“Hay que recordar que desde la audiencia solicitamos la variación de la medida cautelar, argumentamos que estaba enfermo, que tenía arraigo, que era una persona que no iba a huir, que tenía esposa e hijo y no lo valoraron, luego lo vincularon”, explicó el abogado a REFORMA.

La acusación que hizo Karen Ramírez es porque presuntamente el trabajador de salud le pidió comprar medicamentos para atender a su padre, Miguel Ramírez, quien finalmente murió por Covid-19.

La detención ha causado marchas de colegas en la Entidad, protestas escritas de colegios de médicos en el País y también la intervención de la Comisión Nacional de los de Derechos Humanos (CNDH).