Siguen “rodando las cabezas” en el INEGI, tanto de personal eventual como de base. Hoy entra en vigor el convenio con el Instituto Tecnológico de Sonora, que a través de la empresa Novutek, tomará en sus manos las contrataciones de encuestadores y de empleados de otras áreas.
Desde hace varios años, el personal de limpieza es contratado por outsourcing, y ahora toca el turno a los de Informática, y progresivamente las áreas restantes serán cernidas.
En Aguascalientes, hay cerca de mil trabajadores eventuales, de los cuales se pretende basificar a la mitad y el resto, si tienen suerte serán contratados por la nueva empresa o serán sustituidos por candidatos de Novutek, aunque tengan cinco o diez años de antigüedad como eventuales.
Esta modalidad entra en vigor el día de hoy, aunque el INEGI nada ha informado de manera oficial, por lo que se desconoce si el convenio fue por licitación o asignación directa.
Los trabajadores se encuentran desconcertados con la medida, ya que al parecer la Junta de Gobierno, quiere manejar el Instituto como empresa privada, cuando se sostiene de recursos públicos.
La depuración será de personal de bajo rango, ya que los directores generales, los adjuntos y su personal de apoyo, seguirán en sus cargos, ellos están al margen de recortes.
Adicionalmente, siguen las quejas por malos tratos de directivos a su persona, vejan a los empleados y son presionados de diversas formas para propiciar que ellos mismos renuncien y no tener que indemnizarlos.
Como las quejas ante la Contraloría Interna del propio Instituto no tienen eco, los afectados se organizan para solicitar la intervención del Senado, a fin de que frene las arbitrariedades que se dan al interior del INEGI.
Ello, a partir de que son los miembros de la Cámara Alta, los que eligen a los integrantes de la Junta de Gobierno, y son los funcionarios de más alto nivel los que están obligados a exigir a sus colaboradores, un trato digno al personal de rango inferior.