Con la llegada del otoño y los primeros frentes fríos, las panaderías recuperan algo de las ventas del pan dulce que se reducen en tiempo de calor, lo que es un aliciente para quienes se dedican a esta actividad, comentó el presidente del Grupo de Industriales Panaderos de Aguascalientes, Jaime Álvarez Esparza.

Refirió que a partir de que se comenzaron a tener días frescos en estas dos semanas, se ha presentado un ligero repunte en la venta de pan dulce particularmente, lo que se refiere al bolillo y pan blanco en general, se conserva durante el año por sus características y usos en el consumo de alimentos generales.

El tener panaderías con clientes y notar que se debe producir un poco más de pan dulce para atender la demanda que comienza a hacerse notar, es un alivio para ellos que sufrieron una caída considerable en los primeros meses de la pandemia, pues si bien se trata de un alimento, el hecho de que la gente cuide más su dinero y evite salir para cuidar su salud, limitó la actividad.

Si bien la pandemia llegó con la temporada de calor, que es cuando regularmente también las ventas bajas, el haber tenido una caída todavía más notoria a la que tradicionalmente se presenta durante marzo a agosto o septiembre, sí llegó a desanimar a varios tahoneros, no obstante saben que es no sólo su empresa, sino el sostén de sus familias y de otras que dependen de ellos al tener trabajadores, de ahí que se busca la manera de mantenerse de pie.

Álvarez Esparza resaltó que los empresarios panaderos se han esforzado por lograr mantener la calidad del producto, pero no sólo eso, sabedores de las condiciones de la economía familiar, también han soportado el aumento en el costo de producción a fin de que el pan pueda seguir estando en la mesa de las familias.