Antonio Baranda
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El Presidente Andrés Manuel López Obrador llega a su Cuarto Informe de Gobierno sin superar la crisis de violencia asociada al crimen organizado en el País.
Colima, Michoacán y Baja California, gobernados por Morena, y otros como Guanajuato, Chihuahua y Jalisco, gobernados por la Oposición, han resentido el embate de las organizaciones criminales.
Masacres, balaceras, narcobloqueos, quema de vehículos, actos vandálicos y hasta ataques a la población pintan el panorama de la seguridad en los últimos meses en esas entidades.
En tanto, el Gobierno federal defiende su estrategia de seguridad, afirma que hay gobernabilidad y que su adversarios políticos magnifican la violencia para infundir miedo.
En las semanas que anteceden al Informe que se rinde este 1 de septiembre, los cárteles generaron disturbios y atemorizaron a la población en varias ciudades.
En el periodo enero-julio de 2022, las autoridades registraron 18 mil 93 víctimas de homicidio doloso.
Una de las entidades donde más ha crecido más la violencia es Colima, donde cifras oficiales reflejan un aumento de 60 por ciento en el número de asesinatos.