Tonatiúh Rubín
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La Comisión Ballenera Internacional (CBI) urgió al Gobierno de México a proteger a las últimas vaquitas marinas que sobreviven en el mundo.
En el Informe 2020 del Comité Científico, publicado el 7 de julio, el organismo recomendó al País movilizar recursos para eliminar la pesca ilegal en el Alto Golfo de California, hogar de la especie en peligro crítico de extinción.
Al llamado también se sumó el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en el marco del Día Internacional de la Vaquita, que se celebra cada 18 de julio.
El año pasado, cerca de nueve vaquitas marinas fueron observadas en su hábitat durante dos expediciones llevadas a cabo del 2 de septiembre al 27 de octubre por un grupo de científicos y observadores a bordo del buque Naval del Museo de la Ballena y Ciencias del Mar, junto con dos barcos de la organización Sea Shepherd.
En siete ocasiones lograron avistar al mamífero endémico de México, según el Reporte de la Investigación de la Identificación Fotográfica de la Vaquita 2019.
A diferencia de lo obtenido en expediciones anteriores, en esta ocasión no fue posible conseguir suficientes imágenes para contabilizar a los animales con el método de identificación fotográfica, ni a través del monitoreo acústico porque el año pasado se robaron 61 dispositivos, como lo publicó REFORMA en febrero.
Por ello, los investigadores recurrieron a una metodología conocida como “obtención de expertos”, que consiste en responder un cuestionario sobre las observaciones para estimar la cantidad probable de vaquitas vistas.
En promedio, el número de vaquitas observadas fue de 9.7 ejemplares (3 de ellas crías), aunque la Comisión Ballenera Internacional apunta que podrían ser entre 4 y 17.
“Es posible que estas vaquitas restantes, muchas de las cuales tienen cicatrices de redes, no son una selección arbitraria, luego de la muerte de más del 98 por ciento de la especie, sino que son individuos especialmente cautelosos de las redes”, detalla el reporte de 2019.
La CBI consideró que aún es posible conservar a la vaquita si existe un esfuerzo riguroso y concertado de aplicación de la ley para evitar la pesca ilegal y el uso de redes de enmalle en su hábitat.