Iris Velázquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Ante la adversidad sin precedentes que enfrenta el país, el Gobierno federal debe invertir más presupuesto en educación, igual que lo hace con los megaproyectos que impulsa, plantea Marco Fernández, investigador de México Evalúa y el Tecnológico de Monterrey.
“Están haciendo (la Secretaría de Educación Pública) lo mejor posible en medio de recortes presupuestales, pero la exigencia no es nada más a la SEP, es al Gobierno federal para tratar de contener el tsunami educativo que tenemos encima”, advierte en entrevista, a unas horas del regreso a clases.
“Mientras estamos dando carretadas de dinero a Dos Bocas y a otros proyectos, en el sector educativo pues están rascando por debajo de las piedras”, dice.
Sobre el programa Regreso a Clases. Aprende en Casa II, que inicia el lunes, Fernández señala que no es suficiente.
“La televisión puede ser un instrumento para apoyo, pero no educa, no forma. Tú necesitas sin duda la retroalimentación del maestro para clarificar dudas, que pueda proporcionar ejercicios, corregir cuando haya cosas que no salen correctamente para ir poco a poco ayudándole a los alumnos a tener un mejor aprendizaje de los conceptos que se enseñen en las distintas materias”, externa.
El especialista considera que el próximo ciclo escolar se avista con muchos desafíos y por ello llama a considerar que la educación tiene una base pedagógica que no se debe de descuidar, pese a que se realice a distancia.
“Lo que sí vemos, lamentablemente, es que estamos a menos de 72 horas que comience el ciclo escolar y no ha habido señal de cómo lograr facilitar el contacto, la retroalimentación por parte de los maestros hacia sus alumnos y eso es una parte fundamental. La educación no es unidireccional”, indica.
Hasta ahora, dice, se sabe que los medios de contacto con los alumnos serán impuestos por los propios docentes, que además no cuentan con apoyos para internet o saldo en el teléfono.
“Las propias comunidades se organizan. Por ejemplo, en algunas escuelas, los papás se organizan para tratar de dar internet al docente, o incluso el pago de su teléfono y eso para tener el contacto con sus alumnos, pero sólo son algunos casos”.
Fernández opina además que las 160 líneas de asesoría que pretende implementar la Secretaría de Educación Pública no son suficientes para atender al grueso de los alumnos, por lo que llama a revisar el proyecto.