Teresa Martínez
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.-Apenas en noviembre pasado nadie imaginaba vivir una pandemia y que cambiaría la rutina por completo.
Se daba por hecho ir al cine, acudir al súper o fiestas o que los estudiantes acudieran a clases.
Ahora y hasta que no exista una vacuna contra el Covid-19, el uso de cubrebocas, la sana distancia, los filtros para ingresar a diversos lugares y las medidas de higiene serán parte de la cotidianidad.
“Tenemos que acostumbrarnos si queremos regresar la actividad económica al menos similar a lo que teníamos antes”, expresó el infectólogo Jezer Lezama, médico internista de la Clínica 32 del IMSS, en la Ciudad de México.
“Antes de la pandemia no íbamos a imaginar que estuviéramos así. Ahora tenemos que aprender todos a tener una nueva forma de vida”.

ESPACIOS PÚBLICOS
Las medidas de higiene y sana distancia deberán ser comunes en espacios públicos, aseguró el infectólogo Jezer Lezama.
“La higiene de las manos, también es importante el uso de cubrebocas cuando las personas no puedan guardar su distancia, incluso el uso caretas, todo adaptado a diferentes contextos”, enumeró el especialista.
“Vamos a estar así tres años por lo menos, en lo que tenemos una vacunación”.
También se deberán desinfectar constantemente los espacios comunes por donde hay flujo de personas, como baños o lugares para comer.
“En las escuelas, empresas, plazas, en lugares relativamente cerrados, va a tener que haber un protocolo para poder ingresar”, destacó Lezama.
“El primero tiene que ser la monitorización clínica, con personal que interrogue a las personas de manera rápida si tienen síntomas: fiebre, falta de aire, tos. Aunado al filtro de temperatura”.

– Escuelas
En los salones de clase se tendrán que distribuir los lugares de los alumnos a metro y medio de distancia.
Para evitar tener grupos numerosos, Lezama aconsejó escalonar horarios.
“Emplear diferentes horarios, hasta cuatro, para poder repartir a los estudiantes y poder optimizar las clases”, planteó.
También, seguir con la educación virtual con algunas materias cuyo contenido se pueda continuar en línea.

– Oficinas
Donde la concentración sea mayor a 50 personas, como oficinas y edificios públicos y privados que tengan atención a cliente, será importante que la ventilación se dirija al exterior.
También los espacios entre los empleados deberán ser de metro y medio.
Y tener filtros en el ingreso para detectar síntomas, sanitizar áreas comunes y usar cubrebocas.

– Espectáculos
Teatros, foros y cines serán los últimos espacios en reactivarse.
Cuando abran tienen que cumplir con todas las normas: uso de cubrebocas en asistentes, sanitización de espacios, acceso a antibacterial en varios puntos, distancia de metro y medio entre las personas.
“A nivel internacional se habla de eventos de 250 personas (máximo), si se pasa es una concentración que implica riesgo y se tienen que reforzar medidas”, apuntó Lezama.
Las estrategias tipo drive-in, como autocines o conciertos con asistentes a bordo de su coche, podrían funcionar sólo si cumplen con las medidas.

TURISMO CERCA DE CASA
Lo que predominará ahora será el turismo local, regional y doméstico, señaló Blanca Alejandra Camargo, catedrática de la UDEM.
La crisis económica y el miedo a los contagios son los factores que reducirán los viajes internacionales, detalló la profesora investigadora de turismo internacional y turismo sostenible.
“La gente va a estar más propensa a viajar en su propio País, estado o región, por los costos, por el deseo de contribuir a la comunidad local, y cualquier emergencia que tengan van a estar cerca de casa”, ahondó.
También prevé un auge del “staycation”, que consiste en recorrer sitios de interés de la ciudad donde habitas o de comunidades próximas.
“Antes (de la pandemia) eran viajes muy lujosos. Ahora la mentalidad ya va a cambiar a querer vacaciones más experienciales, significativas”, apuntó.
Camargo consideró que los hoteles todo incluido, los cruceros y las aerolíneas tendrán ahora que publicitarse como empresas con controles de sanidad estrictos para seguir atrayendo clientes.
Los viajes de negocios también disminuirán drásticamente ahora que las compañías probaron las plataformas de videollamadas y sus beneficios, como el ahorro.

EL NUEVO CONSUMIDOR
La pandemia orilló a muchas personas a utilizar plataformas digitales que antes no usaban para comprar alimentos o la banca en línea.
Y muchas de esas dinámicas se adaptarán en la vida cotidiana, consideró Agarzelim Álvarez, especialista en el comportamiento del consumidor y catedrática de la UDEM.
La Asociación Mexicana de Venta Online indica que, con base en una encuesta realizada en enero del 2020, 7 de cada 10 personas se sienten seguras comprando en internet, y 8 de cada 10 están satisfechas con sus compras.
“La forma en que hacemos la transacción también cambia. Ahora hacemos pagos remotos cuando antes habíamos muchos consumidores temerosos de dar nuestros datos personales”, indicó la profesora, miembro al Sistema Nacional de Investigadores del Conacyt.
“Todos esos miedos en unas semanas desaparecieron. Algunos sectores ya no volverán a la tienda, (y) se puede ahorrar tiempo, dinero y esfuerzo porque lo puede hacer a través de internet”.
Ahora las prioridades del consumidor son el cuidado de la salud y de su familia, también del dinero ante la disminución de empleo e ingresos.
Entonces, busca ahorros en lo que adquiere con regularidad, también productos y servicios en línea para reforzar su salud física y emocional.
“Está buscando hacer su vida lo más practica posible. Interviene el sistema de digitalización, lo que implica moverse menos, acercar todo a su casa”, señaló.
Además, el consumidor buscará el comercio local y emprendedores de su comunidad para fomentar la economía.

EL TRABAJO
El home office no es nuevo, pero empleados, maestros y empresas del mundo se adaptaron a esta dinámica en un tiempo corto, obligados por el confinamiento.
Empresas como Deutsche Bank y Twitter anunciaron que adoptarán el trabajo en casa, y en México, el 64 por ciento de los directivos de finanzas lo contempla como opción permanente, asegura PwC, red de consultoras laborales.
“Estamos en una sociedad de la virtualidad y ya se instaló algo que estuvo rondando desde hace décadas”, indicó Anne Fouquet, socióloga especialista en ámbito laboral.
“Algunas empresas lo tenían una vez por semana, o para un grupo de empleados. Después de la pandemia no se va a mantener como ahora, pero de seguro ya se va a quedar”.
Las empresas que quieren tener más control de los empleados y del manejo de información y datos son las que se resistirán, pues además requiere invertir en programas especiales de monitoreo y seguridad digital.

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