Staff / Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Ante las críticas que califican de pretenciosa, narcisista y autocomplaciente a Bardo, Falsa Crónica de Unas Cuantas Verdades, película de Alejandro G. Iñárritu, el mexicano cree que estas tienen un origen racista de fondo.
El cinco veces ganador del premio Óscar consideró que la recepción en festivales como Venecia de su filme, al cual describió como una carta de amor al País, estuvo sesgada por el desconocimiento de los críticos fuera de su esfera cultural y lo reduccionistas que son con la cultura mexicana.
«Quiero que alguien me explique por qué no tengo derecho a hablar de algo que es muy importante para mí y para mi familia. Si fuera de Dinamarca o sueco, sería un filósofo, pero como lo hice de una manera poderosa visualmente, soy pretencioso porque soy mexicano.
«Te puede gustar o no, esa no es la discusión, pero para mí hay una especie de trasfondo racista en el que, como soy mexicano, soy pretencioso. Si no entiendes algo, no necesitas culpar a nadie», dijo el director de Amores Perros a Los Angeles Times en el Festival de Cine de Telluride.
Las comparaciones de su largometraje con títulos como 8 1/2 de Federico Fellini tampoco lo halagan, pues el director de Birdman resaltó que su forma de entender cruces de tiempo y espacio no son para imitar creadores europeos.
En concreto, el director de El Renacido destacó como su fuente de inspiración la literatura latinoamericana de autores como Juan Rulfo, Jorge Luis Borges y Julio Cortázar, las cuales utilizó para un filme que sin ser autobiográfico incluye sus reflexiones como migrante.
«Las referencias (de los críticos) son muy limitadas. Borges y Cortázar eran mis dos chicos favoritos: tenía carteles de ellos cuando tenía 17 años. Esto (Bardo), para mí, está en la tradición de ese imaginario. Creo que en el fondo esta película es muy mexicana.
«Estoy muy emocionado con la reacción mexicana porque en el fondo es una película que habla mucho de nosotros mismos. Fellini fue un genio, pero no inventó la imaginación en el cine. Hay cultura fuera de la cultura anglosajona», remarcó el director.