Daniel Santiago
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.-Ante la llegada del aguinaldo para muchas familias, el Arzobispo Rogelio Cabrera López llamó ayer a su feligresía a cuidar su economía, al mismo tiempo que a estar alerta ante las extorsiones.
«Al ser este tiempo ocasión en que se entrega el aguinaldo por el trabajo realizado, les invito a todos a tomar las debidas precauciones para evitar ser víctimas de robos y extorsiones», expresó.
«Ya que, desafortunadamente, este tipo de delitos aumentan en estos días. Cuidemos nuestros ingresos y la economía de nuestras familias».
En su mensaje dominical, Cabrera López pidió a las familias ser cuidadosas, especialmente con las llamadas telefónicas que buscan extorsionar.
«En últimas fechas, las extorsiones telefónicas son frecuentes, por lo que debemos ser precavidos y, en la medida de lo posible, comprobar con algún familiar o amigo si lo que están solicitando es real», aconsejó el Arzobispo en su mensaje a través de redes sociales.
«Ya que se ha comprobado que los argumentos utilizados son muy parecidos, por lo que debemos poner en alerta a los miembros de la familia frente a cualquier extorsión».
EL NORTE publicó este año que, en los primeros cuatro meses del año, las denuncias por extorsión -telefónicas y cobros de piso- se dispararon 71 por ciento en Nuevo León, que se ubicó como el tercer Estado con más víctimas en el País.
De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), entre enero y abril se registraron 246 denuncias, mientras que en el mismo periodo, pero del año pasado fueron 144.

APELA A GENEROSIDAD
En el segundo domingo de Adviento, en preparación para la Navidad, Cabrera pidió a los católicos disponerse a vivir estos días con buen ánimo.
«Preparándonos así a la festividad de Cristo, el Señor, que nace entre nosotros», expresó.
«Siendo sensibles a las necesidades de quienes pasan por algún momento de dificultad, especialmente los más cercanos en nuestro hogar».
El Arzobispo recordó que ayer comenzó la colecta del Diezmo para la iglesia.
«También quiero apelar a su generosidad y amabilidad. Hoy comenzó la colecta del Diezmo, el que dé, que dé con alegría. Y sepan que su ayuda será siempre bien utilizada para el bien de nuestra Iglesia y de los que más lo necesitan».