Comenzó el peregrinar de los padres de familia a las papelerías y almacenes que ofrecen los útiles, ropa, calzado y accesorios requeridos para el próximo ciclo escolar, señaló el presidente de la Cámara de Comercio, Rubén Berumen de la Cerda.

Dijo que aun cuando prácticamente acaban de concluir las clases del ciclo lectivo anterior, hay padres de familia que se aprestan a surtir desde ahora las listas de útiles escolares, así como algunos uniformes, y empiezan a “rascarle” al bolsillo para tal fin.

“Lo hacen los más previsores y organizados, pero sobre todo aquellos que cuidan de aligerar de alguna manera el golpe al bolsillo que representa cada año el surtido de todo lo necesario para iniciar un nuevo periodo en las escuelas”.

En entrevista, Berumen de la Cerda dijo los precios de los útiles escolares afortunadamente no se han incrementado, sino que se han sostenido a manera de no afectar tanto el patrimonio familiar.

Reconoció que a partir de ahora y hasta finales de agosto, las ventas en el comercio local se elevan considerablemente por el inicio de clases en la segunda quincena de agosto.

El beneficio no es sólo para papelerías, sino que alcanza también a tiendas de ropa porque a los escolares se les surte de ropa interior, calcetas, blusas, camisas y algunas otras prendas.

“Las zapaterías igualmente empiezan a registrar ventas importantes, pues hay que surtir calzado escolar, así como tenis para las actividades deportivas y por supuesto todo cuanto tiene que ver con útiles, mochilas y accesorios para uso en las escuelas”.

En ese sentido, dijo que los últimos seis años ha ayudado mucho a los jefes de familia con hijos en el nivel básico de educación, la implementación del programa de uniformes escolares, pues cuando menos reducen una parte del presupuesto por ese concepto aquellos que asisten a escuelas públicas.

Finalmente, comentó que quienes optan por surtir poco a poco las necesidades escolares, tienen la oportunidad de aprovechar el recurso de cada quincena y no hacer en un sólo pago todo el gasto que ello significa, además de aprovechar que los establecimientos están más surtidos y con menos gente que si se deja todo para último momento.