Gael Montiel
Agencia Reforma

LA HABANA, Cuba.-Un día después de la jornada histórica de manifestaciones por las carencias en Cuba, que terminó con contramarchas de simpatizantes del Gobierno e incidentes en algunos puntos, el país estuvo ayer fuertemente custodiado y con el servicio de internet intermitente.
Muchas de las principales arterias de la capital fueron vigiladas por elementos de seguridad.
En algunas de las calles, se instalaron brigadas especiales desde la noche del domingo y a lo largo de la jornada de ayer.
“La situación es muy crítica, estoy tratando de establecer contactos con mis compañeros, las comunicaciones están casi todas caídas y hay un caos de represión”, contó a REFORMA Michel Matos, un integrante del Movimiento San Isidro, un grupo de artistas que ha liderado protestas opositoras.
Señaló que había reportes de muertos a tiros, desaparecidos y heridos, aunque estaban pendientes de confirmación.
“Estoy hablando con muchos activistas, y tratando te tener un mapa dentro de todo este terror”, indicó.
De acuerdo con Netblocks, un grupo de vigilancia de internet sin fines de lucro con sede en Londres, las autoridades cubanas bloquearon el acceso a Facebook, WhatsApp, Instagram y Telegram.
Twitter no parecía estar bloqueada, aunque la ONG señaló que Cuba tiene la capacidad para impedir el acceso a la plataforma si así lo desea.
Periodistas cubanos, por su parte, denunciaron a REFORMA detenciones arbitrarias y dispositivos de seguridad afuera de sus casas tras las protestas históricas en la isla.
Héctor Luis Valdés Cocho, de ADN Cuba, narró que fue arrestado el domingo en Marianao, en La Habana, mientras reporteaba las movilizaciones y que, tras ser liberado, policías se mantenían afuera de su casa.
“Fui detenido apenas una hora de haber llegado al lugar de las protestas. Venían conmigo una decena de muchachos, jóvenes todos, que también fueron víctimas de violencia”, comentó el periodista.
“Me trajeron con una patrulla y me dijeron que no podía salir de mi vivienda y aún permanece la gente de seguridad del Estado afuera de mi edificio”.
La periodista independiente y escritora María Matienzo contó, por su parte, que una patrulla se estacionó afuera de su casa desde ayer para impedirle salir a cubrir las protestas.
“La situación de los periodistas ahora mismo es de represión”, aseguró.
“Estamos padeciendo cortes de internet, estamos padeciendo estos sitios: la Policía nos pone estas patrullas para que no podamos salir, con hombres de civil dispuestos a golpes”.
Miles de personas se manifestaron el domingo contra el Gobierno a lo largo de Cuba. Los principales reclamos iban desde el pedido de un cambio de sistema a mayor surtido de alimentos y medicinas, el control de precios, el fin a los cortes intermitentes de luz y una estrategia para controlar la pandemia de Covid-19, que está en su peor momento en el país.
Durante la jornada de ayer, empleados participaron en una manifestación en apoyo a la Revolución cubana frente a la sede de la Central de Trabajadores en La Habana.