Liliana encarna la fortaleza y el amor incondicional que caracterizan a muchas madres solteras en nuestro país. Con cuatro hijos cuyas edades van desde los 11 años hasta apenas 8 meses, Lili enfrenta diariamente el desafío de equilibrar su vida laboral, estudiar una maestría y, sobre todo, cuidar de sus pequeños.

«Ser mamá soltera implica un gran reto ante la sociedad y en el ámbito laboral», expresó. A pesar de los obstáculos, ha logrado mantenerse firme en su camino profesional, desempeñando dos trabajos y cursando una maestría. «No es imposible», afirmó con determinación.

El apoyo de su madre ha sido fundamental en esta travesía. «Ella se dedica al cuidado de mis hijos cuando estoy trabajando», compartió, reconociendo la importancia de la red de apoyo familiar en su vida.

Pero no todo son desafíos. Para Lili, el momento más gratificante es cuando sus hijos llegan a ella con muestras de cariño y agradecimiento. «Tener el amor de mis hijos, que no me vean como una persona ausente sino como alguien que trabaja por ellos, es lo más gratificante para mí», confesó con emoción.

Ante la pregunta sobre su mayor deseo para sus hijos, respondió: «Quiero darles una estabilidad emocional y económica para que tengan mayores oportunidades en el futuro».

En este Día de la Madre, Lili invita a todas las madres solteras a no desistir en su búsqueda de realización personal y profesional. «No es imposible llevar una maternidad y una vida laboral siendo mamá soltera», aseguró con convicción.

La historia de Lili inspira a reconocer y valorar el sacrificio y la dedicación de todas las madres solteras que, como ella, enfrentan cada día con valentía y amor incondicional.