Natalia Vitela
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El presupuesto de la Secretaría de Salud ha ido disminuyendo desde hace 5 años y eso podría explicar problemáticas como la megadeuda que arrastra el Insabi con farmaceúticas, advierten especialistas.
De acuerdo con Rafael Gual, director de Canifarma, el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) debe desde 2019 cerca de 3 mil millones de pesos a decenas de laboratorios.
Octavio Gómez-Dantés, investigador del Instituto Nacional de Salud Pública, explicó que el presupuesto de la Secretaría de Salud ha caído desde hace 5 años: En 2015 eran 153 mil millones de pesos constantes y para 2020 fueron 102 mil millones de pesos.
“Son pesos constantes (ajustados por inflación). Estos son datos de la Secretaría de Hacienda. Al presupuesto 2020, la 4T le agregó 45 mil millones que ya existían, que eran recursos del Fondo de Gastos Catastróficos del Seguro Popular.
“La cifra 2020 puede por eso no coincidir con la oficial. Este es el presupuesto relevante para el Insabi. No tiene recursos para cubrir lo que cubría el Seguro Popular, mucho menos para garantizar los servicios y medicamentos gratuitos de tercer nivel, como ha prometido el Secretario de Salud. Es pura y llana demagogia”, lamentó.
En tanto que el economista Mario Di Constanzo aseguró que la disminución en el presupuesto en salud no sólo se ha dado a nivel de asignaciones a dependencias sino además en el ejercicio del gasto público.
Ejemplificó que para abril de 2021, el gasto de la Secretaría de Salud registra una disminución de más de 2 por ciento real con respecto a 2020; esto quiere decir que la Secretaría de Salud está erogando menos que lo que gastó el año pasado, año en el que ya también había caído este gasto.
“Esto implica que no se están ejerciendo, es decir, no se están gastando los recursos adecuadamente ni con la velocidad que se tendría que hacer para ir agotando el presupuesto que se da año con año como en cualquier dependencia.
“Esto es lo que puede estar infiriendo en las deudas o en los no pagos que tiene registrados en muchos sectores desde material médico hasta medicinas”.
Es una disminución que se viene dando desde 2019 pero lo que es inconcebible es que se haya dado en 2020, en pleno año de la pandemia, esto es lo escandaloso.
El presupuesto ha venido cayendo en términos reales entre 5 y 10 por ciento, estimó el especialista.
De acuerdo con Rafael Gual, director de la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (Canifarma) el ISSSTE y el IMSS también tienen deuda, con el Instituto de Salud para el Bienestar, pero de menor cuantía.
“No es algo preocupante; nada que ver con la (deuda) del Insabi”, agregó.