La regulación excesiva sobre establecimientos formales incentiva el surgimiento de negocios informales de venta de alcohol en la entidad, según el presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados, José Álvarez Fernández.

Álvarez Fernández comentó que durante la pasada pandemia se evidenció que imponer demasiadas restricciones resulta contraproducente, ya que genera alternativas clandestinas para el consumo de alcohol. Además, señaló que es innecesario implementar medidas de control adicionales a nivel local para regular aspectos ya controlados por la Procuraduría Federal del Consumidor.

El dirigente de la Caniracexplicó que el manejo de barras libres o promociones de bebidas 2×1 ya está regulado por esta dependencia federal, aspectos que los propietarios de establecimientos con venta y consumo de alcohol ya conocen y deben cumplir, enfatizó. El líder restaurantero destacó la importancia de establecer estrategias integrales desde la sociedad, las escuelas y los medios de comunicación para prevenir el abuso en el consumo de alcohol.

Álvarez Fernández consideró que los restaurantes y bares se vieron adicionalmente afectados durante la pasada pandemia por el surgimiento de casas y sitios clandestinos donde se vendía alcohol, con mayores riesgos por estar fuera del control y la regulación de las autoridades. Argumentó que la creación de normas excesivas que rayan en la inconstitucionalidad sólo generaría la presentación de miles de amparos por parte de negocios reglamentados.

“Estamos en contra de las regulaciones y leyes que no han funcionado en el pasado. Podemos remitirnos a la historia, no sólo de nuestro país, sino de todo el mundo. Lo que inhibe el consumo de alcohol es la promoción de la cultura de prevención, campañas de difusión, entre otras…” José Álvarez