Todavía es tiempo de poner en práctica la Ley para Evitar el Desperdicio de Alimentos y en esta contingencia poner en operación bancos de alimentos y comedores que podrían atender a la gente que tiene carencia alimentaria, particularmente en esta contingencia sanitaria por el COVID-19, pues la necesidad de comida podría crecer en próximas semanas.

El diputado verde ecologista, Sergio Augusto López Ramírez, comentó que pareciera una ley que nació muerta, pues no se aplica y por lo tanto las familias con carencia económica y por ende alimentaria, seguirán en espera de la gente de buena voluntad para recibir algún apoyo, como ocurre ahora en esta contingencia sanitaria en que esperan tener el apoyo del Gobierno o de asociaciones civiles.

Recordó que hace un par de años el Congreso del Estado aprobó la ley de referencia, pero ha sido de ornato pues nadie se ha ocupado de ponerla a operar, a pesar de ser loable, dado que tiene por objetivo prevenir el desperdicio de alimentos, incentivar la donación, garantizar el derecho universal a la alimentación y a la seguridad alimentaria para todos los ciudadanos.

Comentó que la ley no ha sido funcional, pues no existen bancos de alimentos y comedores populares por falta de convenios con restaurantes, centros comerciales y negocios de comida, es la causa por lo que la gente con carencia alimentaria tienen muy contadas opciones a dónde ir a comer.

“Sin duda alguna, de haberse trabajado en esta ley que tiene ya dos años vigente pero que nadie ha considerado ponerla a operar, ayudaría en mucho durante esta temporada de pandemia por el COVID-19, si bien el problema ya está encima, no está de más considerarla. Es conveniente, pues, considerar activarla y que las personas de escasos recursos económicos tengan lugares donde puedan obtener alimentos, la Ley se creó para ayudarlos, pero no se ven resultados, falta participación oportuna”.

El hecho es que hay mucha comida que es desperdiciada en algunos sectores, pero al tener una buena selección de ella y la participación de negocios, se podría recuperar y crear ese banco de alimentos para repartirlos entre la gente de escasos recursos, pues hay alguna mercancía que por su calidad no puede ser vendida o bien, no se comercializó, pero que puede ser bien recibida por quien necesita el alimento.