Dale poder a un … diputado y lo conocerás. En lo anterior se resume la actitud de perdonavidas que asumen quienes –en teoría– están para representar y defender a la sociedad, pero ya en el ejercicio pretenden ser suprapoder, para ello les basta con aprobar cualquier nadería para demostrar que el Legislativo están por encima del Ejecutivo y Judicial.

Por alguna razón existe una predisposición en contra del Poder Judicial (PJ), lo que viene desde la pasada legislatura cuando un individuo, investido con esa representación, la tomó personal hacia la ex magistrada presidenta del PJ hasta que logró que dejara el cargo, para lo cual contó con la complicidad de quienes fueron de su misma estatura mental, pero la historia no terminó ahí sino que ese “personaje” logró la reelección por lo que continúa con sus ventosidades.

Al actual Congreso se le ha antojado que debe recortarse el período de magistrados y jueces con argumentos que carecen de sustento pero que para ellos es peccata minuta, por lo que será más que suficiente que cualquier día se les ocurra aprobar la iniciativa para que los encargados de impartir justicia abrevien su presencia en ese cargo.

En este sentido, el Ejecutivo y Judicial están a expensas de los vaivenes cerebrales del Legislativo, que hace cera y pabilo de leyes, reglamentos, acuerdos y todo aquello que le da sustento a la vida democrática que ha regido la vida colectiva.

El actual presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado, Juan Rojas García, señaló que antes de dar ese paso tiene que haber un estudio concienzudo que permita determinar los alcances de esa medida y garantizar que el resultado en los asuntos que lleva cada espacio no resulte perjudicado.

Los impulsores de esa medida plantean reducir de 15 a 8 años el período de los magistrados y con la posibilidad de una reelección de siete años, mientras que el de los jueces sea de siete años en lugar de diez actuales, pudiéndose reelegir por otro período igual.

Lo que plantea Rojas García es que antes de proceder se debe considerar el dinamismo que se busca al interior del PJ, ante todo que no sea inquietado por razones de temporalidad, por lo que actualmente el Poder Judicial analiza la propuesta con la finalidad de presentar sus argumentos y en su caso enriquecerla para que sea provechosa a la sociedad, por lo que confía que exista la misma consistencia de los legisladores.

En tanto se concluye este pasaje, el PJ continúa entregado a su labor, con la atención a 300 asuntos pendientes de transitar al nuevo modelo de justicia oral, al mismo tiempo desahoga los demás que tiene en marcha y que requieren de una resolución conforme a los tiempos que fija la ley.

Aunque parezca insustancial ¿no sería preferible que en lugar de buscarle tres pies al gato, diputados y diputadas informen en qué gastan el presupuesto millonario que reciben anualmente y que por alguna razón su manejo se mantiene en la opacidad?, también cuántos de los 27 informan a detalle el destino que le dan a las partidas que reciben para apoyo social y contratación de personal de apoyo (que por cierto no tiene ninguna garantía en el trabajo y naturalmente carecen de las prestaciones recibe el personal de base).

El buen juez por su casa empieza, reza el refrán, por lo que antes de imponer criterios obtusos deberían hacer un análisis de su comportamiento y establecer si cumplen con los estándares mínimos de un representante popular.

DESPRECIO OFICIAL

Al mismo tiempo que la concesionaria de agua hace gala de cercanía con algunos sectores, en varias partes de la ciudad persiste el faltante del líquido, mismo que cobra como si lo proporcionara todo el mes, lo que además de ser un fraude es una muestra del maridaje que existe con el Ayuntamiento.

Por ley el servicio debe aportarlo el Gobierno Municipal y la misma legislación autoriza que puede dejar que lo haga una empresa particular, lo que no significa que se desligue de su obligación constitucional y en su caso de aplicar las sanciones que están previstas en el título de concesión, pero por alguna razón de peso no hace.

La situación ha llegado al extremo que líderes empresariales han hecho público su malestar por esta desconsideración, sin que hasta la fecha exista el mínimo intento de cambiar el estado de cosas.

El pasado 25 de junio el presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de Aguascalientes, Filemón Medina Silva, hizo público “el trato inhumano y la indiferencia por parte de los directivos de CCAPAMA y de la concesionaria Veolia ante la falta de agua”, que padecen habitantes de varias colonias, principalmente la Martínez Domínguez, Bulevares y Prados del Sur.

Dijo que la reparación del pozo ha sido lenta, lo que impacta en la vida diaria de las familias y los negocios y pese a que no reciben el servicio “se le sigue cobrando los recibos de manera normal, no tratan de mitigar la situación llevando pipas de agua, lo que obliga a que la gente esté sacando el agua de la cisterna del jardín y j hasta el agua tratada por la desesperación que tienen”, situación que calificó de “inhumana y criminal, lo que está haciendo Veolia con la complicidad de CCAPAMA”.

Molesto por la falta de respuesta, el ingeniero Medina Silva afirmó que para el 25 de junio habitantes de la colonia Martínez Domínguez tenían 12 días sin agua, por lo que personalmente buscó comunicarse con el encargado del despacho de CCAPAMA, Rafael Berumen Esparza, pero “ni siquiera me contesta, ni ve mis mensajes de WhatsApp, he hablado con otros de los funcionarios de CCAPAMA y para nada funciona, nadie atiende ahí”.

En el caso de Veolia consideró que fue demasiada tardanza en la reparación del pozo, “como que eso no les interesa a ellos, ni les interesa la situación que viven las personas que carecen de cisterna y sólo tienen un tinaco de 500 litros, “pero aún los que tienen cisterna la están viviendo mal”. Piden que les manden camiones (pipas) pero no les hacen caso.

Ante ese escenario cuestionó si acaso Aguascalientes lleva los mismos pasos que Monterrey, donde hay graves problemas para dotar de agua a la población en general y que ha generado en pleitos callejeros por tal de hacerse de un poco del vital elemento.

Lo que exige el presidente de los ingenieros civiles es aplicar lo que está escrito, publicado y vigente y que se refiere al título de concesión, simplemente que la autoridad municipal haga valer su autoridad, que se cumpla el contrato y de no ser así se imponga las sanciones previstas en el mismo documento, además que se considere si tiene alguna utilidad la Comisión “Ciudadana” de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Aguascalientes y si no sirve como intermediaria entre la sociedad y la concesionaria, se le elimine.

La gran pregunta es si el alcalde está dispuesto a cumplir y hacer cumplir la ley, o imitará lo que sus antecesores, que dejaron que la concesionaria impusiera sus condiciones y de ellas la más gravosa es que cobre por un servicio que no proporciona, lo que en términos claros es un robo a ojos vistos, sin que instancias como la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) se digne por darse por enterada.

ENÉSIMO INTENTO

Construir colectores pluviales ha resultado ser un auténtico engaño de la autoridad municipal en turno. Hace varios lustros se creó uno en la confluencia de López Mateos y Héroe de Nacozari, asegurándose que con ello se terminarían los problemas que en cada temporada pluvial provocaban inundaciones en negocios y viviendas, al absorber la corriente que proviene de la Colonia del Trabajo y la Calzada Revolución (Alameda), pero a la primera tormenta se demostró que el vaso fue una obra costosa e inútil puesto que ni siquiera logró captar un mínimo del fluido y lo mismo ha sucedido con otros colectores, resultado que no impide que el alcalde Leonardo Montañez asuma el papel del Chapulín Colorado, al prometer que salvará Aguascalientes del desbordamiento del elemento, para ello propone hacer tantos colectores como sea posible en toda la ciudad y así esta agua “no se mezcle con la red sanitaria”. Como dijo el de junto, “ya veremos”.