Ni las mentes más tenebrosas habrían vaticinado que a estas alturas hubiera un virtual inmovilismo de los aspirantes a los diferentes cargos que estarán en juego en 2021, pero quien hizo posible esta situación – bastante extraña por cierto – fue la pandemia, al mantener arrinconado a todo mundo.
Salvo algunos que mediante declaraciones dejan entrever su intención, hay un silencio sepulcral en el medio, que en otras circunstancias habría habido varias reuniones “entre amigos” de 200, 300 o más convocados, de visitas a colonias populares y comunidades rurales para ponerse a las órdenes de los habitantes y recorridos como si anduvieran en un tiovivo a los medios electrónicos para hablar de cualquier cosa.
El famoso virus no permite actos públicos, por lo que aquellos que sueñan con una diputación federal o estatal o ir tras la presidencia municipal de su pueblo tienen que esperar a que las aguas vuelvan a su cauce para lanzarse de lleno. Lo favorable para casi todos es que sólo unos cuantos tienen presencia y eso se debe al cargo público que ocupan, como son alcaldes y alcaldesas, senadores y diputados federales y locales y regidores. Los demás tienen que conformarse con utilizar el internet para enviar mensajes, única manera de demostrar que existen.
A partir del pasado 6 de junio los partidos y sus militantes tienen un año para llevar a buen puerto la elección intermedia – conocida así porque es a mitad del sexenio presidencial -, en que habrá renovación de gobernador en 15 entidades y de la Cámara de Diputados, además de comicios para presidentes municipales y diputados locales en los 32 estados.
En el caso de Aguascalientes el Partido Acción Nacional (PAN) espera conservar el control absoluto en las tres diputaciones federales y en los ayuntamientos de Aguascalientes, Jesús María y Calvillo, que por largo tiempo han sido su principal bastión, además de mantener la mayoría en el Congreso.
Visto a la distancia no le será difícil que logre esos propósitos si se tiene en cuenta que la oposición está desdibujada, que salvo uno que otro destello pocos saben que andan por ahí. De cualquier manera los panistas no se duermen en sus laureles, al aprovechar en los tres municipios para que los respectivos titulares encabezan actos hasta porque hubo el vuelo de una mosca, con lo que tienen presencia entre los ciudadanos aquí y allá y no se les puede acusar de adelantar las manecillas ya que actúan dentro de sus atribuciones.
El problema que podría vivir el panismo es la lucha intestina, porque a falta de rivales es cuando surgen mayores pugnas por hacerse de los espacios y es sabido que no son de los que dan ni piden cuartel, por lo que vendrá un tiempo arduo, espinoso, sumamente intenso, pero una vez que se definan las candidaturas todos cerrarán filas en torno a las y los ungidos.
Aunque no se avizoran adversarios de peligro, podrían surgir algunos “caballos negros”, máxime que en el Movimiento de Regeneración Nacional están urgidos de conservar la mayoría en la Cámara de Diputados, por lo que no se dude que buscarán invitar para las candidaturas a figuras del medio social y así estar en condiciones de arrebatarle al panismo varios de sus baluartes. Nada fácil pero todo es posible si saben escoger a los hombres y mujeres apropiados.
Por su parte el Partido Revolucionario Institucional tiene que remar contracorriente después de la debacle que dejó la directiva anterior del comité estatal, sin embargo en sus diputados y regidores capitalinos encuentran la experiencia necesaria para hacerle frente a la situación, para ello necesitarán que los dominantes hagan a un lado su postura y generen causa común con quienes sean favorecidos, participando en un solo equipo.
De los demás partidos poco se puede esperar, por lo que seguirán atrincherados en los ayuntamientos y regidurías que tienen, o al menos obtener los votos indispensables que les permita seguir pegados al presupuesto.
Lo único cierto es que entre más dure la epidemia más se fortalecerá Acción Nacional, que es el único que puede sacar provecho a los cargos públicos que ostentan varios de sus militantes.

POR LA LIBRE

El Congreso del Estado y los Cabildos de los 11 ayuntamientos tienen una deuda con la sociedad, al negarse a crear las condiciones legales para el funcionamiento de los centros de rehabilitación de adicciones (anexos, como se les conoce en el medio), lo que permite que cada quien trabaje como mejor le parece y esto ha provocado lesiones y hasta la muerte de algunos internos.
Por encima de ambas instancias está la Comisión Contra las Adicciones, que tiene la obligación de promover y proteger la salud de los mexicanos mediante la definición y conducción de la política nacional, y ante todo de promover la coordinación de los sectores público, social y privado para de esta forma lograr una red de servicios integrales de prevención, tratamiento, rehabilitación y reinserción de las adicciones buscando alcanzar siempre las mejores prácticas, lo que naturalmente no hace.
Se desconoce los métodos que utilizan los encargados para que los enfermos rehagan su vida, pero está claro que por los casos en que se han visto involucrados carecen de los conocimientos básicos para lograr esos fines, por lo que recurren a la violencia a manera de someter la voluntad del adicto a las drogas o al alcoholismo.
Es un conflicto que surge cada vez que hay un fallecido y se procede a la aprehensión de los responsables, pero las investigaciones se centran sólo en el lugar que se vio implicado, por lo que el problema permanece intacto ya que todos los demás anexos continúan ofreciendo sus servicios sin ninguna supervisión.
Se desconoce cuántos de estos espacios existen en cada municipio, quiénes son los directivos y sus trabajadores y si funcionan de manera independiente o pertenecen a un grupo, pese a que para poder funcionar deben tener, por lo menos, el permiso correspondiente del Ayuntamiento.
Por regla general cobran una cantidad semanal a los familiares, que según la diputada Natzielly Rodríguez Calzada, llega a ser hasta de tres mil pesos, lo que obliga a los familiares a hacer un sacrificio con la esperanza que se recuperen, pero se han dado casos que el mismo día o al siguiente de su ingreso fallecen “por causas desconocidas”, que luego la autopsia revela que se debió a los golpes que recibieron.
De ninguna manera se trata que los cierren, por el contrario, es importante que sigan abiertos pero bajo supervisión de las autoridades, que cuenten con el personal adecuado para atender este tipo de patologías, principalmente para la desintoxicación y rehabilitación del adicto y que toda su labor se haga bajo métodos científicos.
El crecimiento de adeptos a las drogas y al alcoholismo genera que aumente el número de anexos, por lo que ya es tiempo que se legisle sobre la materia para que los internos y sus allegados tengan la seguridad que el cuidado es el que adecuado para su total recuperación.

A SEGUIR AYUDANDO

Cáritas de Aguascalientes recuerda a los habitantes en general que es necesario continuar con el apoyo para seguir ayudando a las personas con despensas. Las condiciones económicas que enfrenta un número muy alto de hogares son cada vez más difíciles, ya que los despidos crecen y no hay posibilidad de conseguir trabajo en poco tiempo, de ahí que sólo cuentan con lo que puedan otorgarles el organismo diocesano. Los alimentos no deben ser perecederos y se reciben en las oficinas de Cáritas, ubicadas en calle Emiliano Zapata casi esquina con Libertad, o llamar al teléfono 9-15-.92-94 y si es alguna aportación económica puede hacerse a la cuenta de Banorte 0660005587 Sucursal 0660 (Clabe Interbancaria 072010006600055875). Ojalá se entienda que aún después que pase la pandemia seguirá habiendo grandes necesidades en la sociedad, por lo quienes estén en posibilidades de brindar su respaldo lo hagan a la mayor brevedad para que esas familias cuenten con los alimentos que requieren.