Fernanda Carapia
Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jalisco.-Primero fue el fuego… y luego el agua.
A locatarios del Mercado San Juan de Dios, afectados por el incendio del 31 de marzo, les llovió sobre quemado.
Y es que con la lluvia que se presentó el fin de semana, volvieron a perder mercancía, ya que el agua entró por todos lados, mojando los productos que recién habían adquirido para levantar sus comercios.
Brayan, quien vende productos de herbolaria, fue de los más afectados. Su puesto quedó en el extremo poniente de la Calle Alfareros, justo en donde están las alcantarillas y bocas de tormenta.
Con la lluvia del domingo descubrió que están tapadas, y el agua se acumuló en su puesto, subiendo más de 15 centímetros.
«Necesitamos que vengan a destapar los resumideros del lado de las calandrias, están tapados y se estanca toda el agua, como se sale de los drenajes, es pura agua mugrosa y nosotros con las cubetas tenemos que estar sacándola y aventándola a las jardineras o a otros drenajes (…) la mercancía se mojó», lamentó el joven.
«Aparte de la mercancía que perdimos adentro (por el incendio) todavía estamos perdiendo aquí, fueron varias cajas de medicamento, de naturismo, fue lo principal, que fue lo que se me descompuso, y como es pura agua sucia, ya no lo puedo poner, aunque lo limpie, porque es agua mugrosa».
Las cajas con el producto las tenía en el piso y en el nivel más bajo de los anaqueles habilitados para exhibir su mercancía.
No fue el único. Locatarios tuvieron pérdidas de dulces típicos debido a la lluvia, así como por el Sol, ya que el calor derrite y echa a perder la mercancía.
Los comerciantes que fueron reubicados a esta calle, ubicada entre el mercado y el ingreso a la estación del Tren Ligero, reconocieron que el Gobierno de Guadalajara les ha cumplido con la entrega de apoyos y en mandar más seguridad -aunque ellos pagaron a dos elementos privados extra- pero les ha fallado en una cosa: poner una carpa grande que los proteja del clima.
«Cada uno tuvimos que comprar toldos para empezar a trabajar, hay gente que no tiene para comprar un toldo, por eso hay espacios vacíos, de ayuda sí, están dando una ayuda (…) pero sí le hemos sufrido, esperamos que nos pongan los toldos para no sufrir tanto, porque si nos llueve fuerte y con granizo (qué vamos a hacer)», comentó Humberto Javier.
El Alcalde Pablo Lemus aseguró que todos los espacios donde los comerciantes afectados serían reubicados contarían con luz y protección como carpas o toldos, sin embargo, para quienes fueron colocados en Alfareros, el acondicionamiento del espacio no ha llegado.

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