Diego Martínez 
Agencia Reforma

CDMX.- ¡En el América falta identidad!
El máximo goleador en la historia del club, Luis Roberto Alves Zague, prendió la mecha de cara al clásico nacional.
“¿Dónde están los ídolos?”, se pregunta Zague, quien vivió en una época en la que sobraban referentes como sus admirados Alfredo Tena y Cristóbal Ortega, y otros como Héctor Miguel Zelada, Antonio Carlos Santos, Cuauhtémoc Blanco y una extensa lista.
“Antes había más identidad. Hoy veo que hay muchos jugadores que han llegado y muchas veces no entienden o hasta les da lo mismo; es la sensación que tengo, enfrentar a Chivas lo toman como un partido más. ¡Es mentira!, no puede ser un partido más, es trascendental en todas las gestas que quiera ver uno: a nivel de directiva, cuerpo técnico, jugadores, aficionados, de todos”, dijo a CANCHA el icónico 17 de las Águilas.
Tantos eran los íconos azulcremas que al propio Zague le tocó transmitir esos valores que él traía desde la cuna (por su padre José Alves Zague), pero que también le inculcaron Ortega y Tena.
“Sus mensajes eran muy claros en ese sentido: es el partido más esperado, en el que más nos preparamos, no tanto en el aspecto físico, porque debe de ser constante en cada jornada, sino, sobre todo, mental porque no se podía perder el clásico contra Chivas. Después, uno trató de dar continuidad en las nuevas generaciones; ser como un guía de la siguiente generación que fueron los Cuauhtémoc, los Villa, los Lara, Sánchez Yacuta, y después hicieron su propia chamba”, comentó.
Esa cadena de liderazgo se diluyó al paso de los años.
“Había tantos referentes y tanta pasión. Tan es así que las famosas campales, las 2 peleas más recordadas, se derivan de eso porque ya traían muchas cosas que arrastraban de muchos años y que desencadenó esa famosa batalla campal. La de 86-87, que ya la pude vivir, por ese amor y cariño que todos los jugadores, tanto del América como del Guadalajara, trataban de transmitir a sus respectivas instituciones”, lanzó.
La facilidad con la que los futbolistas cambian de camiseta y la ausencia de canteranos son otros de los motivos por los que Zague cree que el clásico se ha demeritado un poco.