Laura Elena Rivera Manzanares
El Heraldo

Los ciudadanos mexicanos “somos de buena calidad y de alta intensidad”, pero se habla en medio del escándalo y el morbo, de la vigencia del Estado de Derecho; exigiendo muchos vivir dentro de éste, pero otros más suelen practicar una doble moral, doble código de ética y un doble patrón de comportamiento, ya que por un lado piden la aplicación de la Ley, pero que siempre y cuando no afecte a sus intereses.
Así lo expresó el ex gobernador, Otto Granados Roldán, luego de recibir un reconocimiento especial del Consejo Consultivo de la Barra de Abogados, y subrayó que “los mismos que solicitan el ejercicio de la legalidad, son los que al día siguiente reclaman torcer, bordear o negociar la Ley para beneficio propio”.
En el marco de la celebración del Día del Abogado que fue el pasado viernes y en su mensaje, se refirió a un estudio en el que resalta que el 25% de los ciudadanos mexicanos afirman que debe regirse la Ley, con independencia de la opinión que se tenga sobre ella; el 48% aprueba que un funcionario se aproveche ilegalmente de su cargo, “siempre y cuando haga cosas buenas”; y el 59%, declara que son los ciudadanos los que permiten que se cometan ilegalidades.
ADVERTENCIA. La conclusión de esto es que el desencuentro con el Estado de Derecho, suscita una de las dificultades más graves en la construcción de una cultura cívica que afiance al Estado mexicano. Resaltó que México atraviesa por un momento peligroso y no debe subestimarse, pero sí recordar que el presente aún no es historia y por lo tanto, tiene caminos más prometedores, para lo que se debe trabajar.
Tras agradecer la distinción que se le hizo, al reconocerlo de acuerdo con estudios internacionales, como uno de los mejores gobernadores de los últimos tiempos en México, puntualizó que “no basta con tener mejores procedimientos jurídicos, así como tampoco es suficiente una mayor profesionalización y capacitación de quienes procuran e imparten justicia, ni modernizar la infraestructura judicial ni tener nuevas y mejores generaciones de abogados, si esto no viene acompañado de la ética, de gobiernos transparentes y eficientes.
Además, el ex mandatario dijo que se debe hacer más para desterrar de la mentalidad y conducta humana, el que la ciudadanía perciba la Ley y la Justicia de manera tal que sea para utilizarla en forma prebendaria y clientelar.
PESOS Y CONTRAPESOS. Granados Roldán, quien actualmente funge como presidente del Consejo Asesor de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación en la Escuela de Graduados de la Universidad de Harvard, expresó que los dos pilares más importantes para un país que aspire al desarrollo, son los sistemas democráticos y representativos, además que funcione un sistema de peso y contrapeso, en el que las instituciones sean respetadas.
Además, resulta indispensable, resaltó, que exista un verdadero Estado de Derecho y una institución judicial genuinamente independiente, eficaz y de alta calidad, donde cada juez decida lo que a su criterio jurídico se deba hacer, éstas son condiciones indispensables para la economía y el crecimiento del estado y del país.