Ante la emergencia sanitaria que se vive en la actualidad, pareciera que ha quedado atrás el proyecto de promover el uso de desechables ecológicos y acabar con los plastificados, tal como se obliga desde el año pasado.
Ante este contexto, la doctora Pía Berger de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Panamericana, con el apoyo del Fondo Fomento a la Investigación 2018, emprendió el proyecto para desarrollar empaques desechables a través de bioplástico generado por residuos de cáscara de naranja.
Explicó que esto se llevó a cabo con la intención de ser parte de la nueva realidad ambiental y con la idea de producir vasos, platos cubiertos y ese tipo de insumos que consume la población y que han derivado en un problema ambiental, pues su degradación llega a tardar hasta 150 años.
En entrevista, refirió que esto se ha llevado a cabo como parte del pensamiento de la economía circular, que busca que todo se utilice en bienestar de la sociedad, procurando la eficiencia de los recursos mediante la eliminación o disminución de los flujos de energía de desechos.
Así es que surgió el proyecto que ella emprendió con el apoyo de la Escuela de Dirección de Negocios Gastronómicos de la misma universidad y de Hochschule Trier en Alemania; “se pretende tomar conciencia de que las cáscaras de naranja son un desecho al cual podría sacársele buen provecho al darle un buen uso”.
Recordó que el 1° de enero de este año, entró en vigor la modificación de la Ley de Residuos Sólidos en la Ciudad de México, misma que prohíbe el uso de plásticos desechables de un solo uso, a menos que estén elaborados a base de composta, en Aguascalientes esto se debería estar haciendo desde 2019 con la modificación al Reglamento de Protección al Medio Ambiente y Manejo de Áreas Verdes, pero aún no se ha generalizado.
La investigadora comentó que durante 2018-2019 se desarrolló la metodología para obtener biopolímero a partir de las cáscaras de naranja y se hicieron análisis de todas las variables para fabricar el biopolímero para lograr que sea un material resistente y que se obtenga un producto que pueda ser comercializado en el futuro cercano.