Fernanda Tapia
Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jalisco.- Aunque la construcción es una industria tradicional con procesos que rozan lo artesanal, existe gran área de oportunidad para innovar.
Gabriela Gallegos, coordinadora de la Licenciatura de Desarrollo Inmobiliario Sustentable en el Iteso, explicó que puede innovarse en dos aspectos: materiales, y sistemas constructivos.
Del primero existen múltiples ejemplos, como los blocks de material reciclado, el concreto celular, que aísla el calor; nuevas tecnologías en selladores y productos adhesivos, así como los impermeabilizantes amigables con el medio ambiente. Pero el reto es popularizarlos, porque el costo puede ser hasta seis veces mayor que el de los materiales convencionales.
En cuanto a sistemas constructivos, indicó que implica planear proyectos con tecnología y metodologías que optimicen el trabajo, como el Building Information Modeling (BIM), que centraliza la información en un modelo digital, facilitando la sinergia entre las partes involucradas en un proyecto constructivo.
Un caso que integra la tecnología en la construcción son las supervisiones de obras y planos topográficos que hace Etc Ingeniería, con drones y ortofotos. Estas últimas combinan el detalle de una foto aérea con las propiedades geométricas de un plano.
“Antes dibujábamos inclusive sobre fotografías para conseguir mayor detalle, hoy lo que hacen los escáneres y los vuelos es generar esa fotografía, pero con topografía.
Cuando antes la densidad de puntos era, para hacer el Teatro Degollado, la fachada (…) generamos 600 puntos, mil si tú quieres. Ahora, con un vuelo o con un escáner podemos generar 3 millones y en una décima del tiempo”, explicó Roberto Escobedo, director de la empresa.
La innovación también puede darse en procesos no directamente relacionados con la obra, como la compra de materiales, que facilita la plataforma IXCCO.
“El cliente carga por medio de Excel un listado de los insumos que requiere para su obra (…) y la plataforma entiende qué tipo de insumos son, los manda a cotizar en tiempo real, los proveedores reciben un aviso (…), la plataforma reúne toda la información y mostramos todos los comparativos al cliente”, explicó su director Ignacio Gudiño.
Otro ejemplo es lo que hace Mercado Armadillo, una fintech que permite a las constructoras comprar insumos de los proveedores registrados, en plazos de 30, 45 ó 60 días sin intereses, indicó su fundador, Daniel González.
Además, su empresa hermana, Seguros Armadillo, facilita contratar en línea seguros para maquinaria.
Gallegos destacó que si bien la innovación existe, falta sensibilizar a las constructoras para que la usen más.
“Tenemos alta tecnología, aquí el problema es cuando seguimos construyendo con procesos manuales (…). Hay muchas estrategias, muchos materiales, muchas herramientas que podrían optimizar los rendimientos”, indicó.