José de Jesús López de Lara

Un desconocido fue torturado y ejecutado de un balazo en la cabeza en el poblado de El Maguey, en el municipio de Jesús María, y posteriormente su cadáver fue “sembrado” a un costado de la carretera estatal No. 45, a unos 300 metros antes de llegar al entronque con la carretera estatal No. 100.
La víctima fue torturada brutalmente y después fueron a tirar su cadáver al sitio donde fue localizado por una mujer que caminaba por la zona.
El macabro hallazgo se realizó el viernes aproximadamente a las 07:00 de la mañana. Hasta la escena del crimen se trasladaron varias patrullas de la Policía Estatal, Policía Preventiva de Jesús María y de la Fiscalía General del Estado, además de una ambulancia del ISSEA.
Tirado boca-arriba y entre la maleza, a un costado de la carretera, fue encontrado el cadáver de un hombre de entre 25 y 30 años, que vestía una playera tipo polo color verde, pantalón de mezclilla color azul y tenis blancos.
El rostro lo tenía completamente cubierto con cinta canela y además sus manos también estaban amarradas a la espalda. A simple vista, se detectó que presentaba un impacto de bala en la cabeza, de los llamados “tiro de gracia”.
A fin de realizar las investigaciones correspondientes, acudieron al lugar de los hechos los agentes del Grupo Homicidios de la Policía de Investigación, personal de la Dirección de Investigación Pericial y el agente del Ministerio Público de Hospitales quien dio la fe ministerial del cadáver.
Una mujer narró que se dirigía a comprar maíz y al caminar por un costado de la carretera estatal No. 45 que conduce al poblado de El Maguey, repentinamente encontró a un hombre tirado en la maleza y al acercarse para tratar de ayudarlo, se dio cuenta que estaba amarrado y tenía cinta canela en la cabeza, por lo que se asustó y se retiró para pedir ayuda.
Se presume que la víctima sufrió un “levantón” en el transcurso del jueves pasado y posteriormente fue trasladado a una “casa de seguridad”, donde fue torturado y después ejecutado de un balazo en la cabeza.
Debido a que en la escena no se encontró ningún casquillo percutido, se sospecha que los sicarios fueron a “sembrar” el cadáver en el lugar donde se hizo el hallazgo.
El cadáver fue trasladado al Servicio Médico Forense donde quedó depositado en calidad de desconocido. Tras realizarse la necropsia se determinó que su muerte fue de un traumatismo craneoencefálico severo consecutivo a herida producida por proyectil de arma de fuego penetrante de cráneo.