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Agencia Reforma

CDMX.- Mientras que Gustavo Del Prete no se entienda a ojos cerrados con Juan Ignacio Dinenno, el técnico de Pumas, Andrés Lillini, va a tener que buscar otras opciones para que el equipo funcione.
La repasada que le puso Rayados a los universitarios al son de 3-0 fue suficiente para prender los focos de alerta en el equipo, pues, además de que apenas generaron un par de llegadas, su defensiva fue un desastre, empezando por el portero, Julio González.
Como si la cercanía del arranque de la Liga los pusiera nerviosos, los felinos se desdibujaron, Favio Álvarez desapareció en el medio campo y ahora no hubo descolgadas de parte de César Huerta.
Los intentos del «Chino» sólo quedaron en eso, pues en cuanto tomó el balón lo bajaron a patadas, y con eso bastó para quitarle la intensidad.
Del Prete tuvo un par de destellos, pero nada que pudiera preocupar al portero Esteban Andrada, ni siquiera en los últimos minutos cuando apareció Dinenno con un gol que le anularon por un claro fuera de lugar.
En el primer tiempo, Poncho González abrió el marcador al 31′, Luis Romo incrementó la cuenta al 56′, y Rodrigo Aguirre clavó el tercero al 76′, ya con el arquero Gil Alcalá en el terreno de juego.
Muchas dudas sobre el manejo de la lateral izquierda donde Jesús Rivas y Pablo Benevendo lucieron como dos novatos con pocos recursos, mientras que, en la zaga, a Nicolás Freire se le vio despistado.
Se vienen horas extra de trabajo para que estos Pumas puedan aprender de sus errores y presenten un equipo compacto para el arranque de la Liga.

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