CDMX.- Gal Gadot no necesita ser atada con el Lazo de la Verdad para admitirlo: durante el rodaje de Mujer Maravilla 1984, no se sintió tan maravillosa como luce en la película.
En videoentrevista, dice que jamás sufrió tanto su labor como actriz que en esta aventura cinematográfica de la heroína de DC.
Se le recuerda que para Mujer Maravilla (2017), que hizo 821 millones de dólares en taquilla, estaba embarazada cuando se puso la falda y la diadema de la princesa amazona por primera vez. Pero ella se mantiene.
“Mujer Maravilla 1984 es la película más dura que he rodado jamás”, insiste.
No es que en el largometraje, que se estrena el jueves en cines mexicanos, haya más acción. Inserto en los 80, en medio de la Guerra Fría, cuenta con la misma dosis de adrenalina, sazonado con todo el encanto del Hollywood de esa época.
La culpable, dice la intérprete israelí con una sonrisa, fue Patty Jenkins, su directora y amiga.
“Se dio cuenta de que quería tener efectos digitales al mínimo posible, lo que significó que nosotros, el cast, teníamos que hacer casi todo. Cuando era extremadamente difícil, los dobles se encargaban.
“Fue mucho trabajo, mucho ensayo, mucha preparación, muchos trabajos con cables. Fue… demasiado”.
Artistas del Cirque Du Soleil enseñaron a Gadot a moverse más grácilmente en las escenas con cables. (Mario Abner Colina/Agencia Reforma)