Paula Ruiz
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.- En su relación no todo ha sido felicidad, Angelique Boyer y Sebastián Rulli también han tenido sus roces y diferencias, aunque esos no trascienden a la opinión pública porque tienen la convicción de que la ropa sucia se lava en casa.
Pero esos desacuerdos también han contribuido a fortalecer su relación de pareja porque en los seis años que tienen juntos, han podido mantenerse estables y aunque a ellos lo que les sobra es amor, no está en sus planes casarse ni es su prioridad tener hijos.
Angelique y Sebastián viven el día a día, disfrutan su tiempo, comparten sus carreras actorales y ahora hasta son socios de la línea de suplementos alimenticios Pur3 L1fe Nutrition. Incluso no descartan ser eternamente novios.
“La pasamos muy bien juntos, siempre hemos disfrutado estar trabajando y de vacaciones, por suerte estuvimos muchos meses juntos gracias a Dios (en el confinamiento), ahora Angie está trabajando (en la telenovela Imperio de Mentiras)”, comentó el protagonista de la serie El Dragón.
En los planes de la pareja no está considerado el matrimonio porque su compromiso es personal y no con las leyes.
“Yo solamente creo en el amor, los papelitos, compromisos que los puedas formalizar en una ceremonia como tal, no tiene solidez, a menos que exista el amor”, agregó el actor de 45 años.
“Siempre lo he hablado con Angie, no tenemos que cumplir caprichos de la sociedad, seamos felices de la manera que a nosotros nos haga felices y tan tan”.
Su relación, reiteró, no está regida por ninguna regla social, solo por el amor.
Sebastián ya sabe lo que es el matrimonio, pues se casó con la argentina Cecilia Galliano, con quien tuvo a su hijo Santiago.
Y al parecer después de su divorcio, al cabo de cuatro años de matrimonio, no le quedaron ganas de volver a casarse.
“Yo ya he vivido una experiencia que no ha sido la mejor. Tengo una familia (padres) que para muchos puede ser ejemplar, están casados por varios años y me da muchísimo gusto, pero no creo que ese sea el secreto, la base de una relación para que sea sólida, permanente y duradera, tiene que ser basada en el amor.
“No sé si en algún momento existirá esa famosa ceremonia, pero no es algo que sintamos como una presión, tampoco la necesidad de hacerlo por los demás y compartirla”.
En el 2010, Sebastián debutó como papá y aunque la relación con su ex no quedó en los mejores términos, se mantiene en convivencia constante con su hijo Santiago.
La protagonista de la telenovela Imperio de Mentiras ha sido casada, pero solo en las historias que protagoniza.
“Sinceramente yo considero que la vida es un milagro, si Dios quiere y los trabajos lo permiten se dará, no es algo que estemos buscando ni necesitemos como pareja, estamos plenos, felices y sin ninguna presión, sí podemos seguir siendo novios toda la vida, con hijos o sin hijos, con matrimonio o sin matrimonio no nos hace la diferencia”.