David Reynoso Rivera Río

Cada año, intento aportar mi granito de arena hacia la concientización del consumo del alcohol en los jóvenes de nuestro Estado por lo menos en dos ocasiones; la primera de ellas, cuando comienza nuestra Feria Nacional de San Marcos, para finalizar el año con un mensaje alusivo al denominado maratón “Guadalupe- Reyes”. A unos días de dar inicio a las fiestas decembrinas y con ello también comenzar a subir unos cuantos kilos, no podemos olvidar que las posadas forman parte de nuestra cultura ya que nos permiten reunirnos con nuestros seres queridos y degustar suculentos platillos.
Considero que nosotros los jóvenes no logramos comprender a cabalidad el verdadero significado de estas fechas y únicamente creemos que todo es algarabía y diversión. Si bien la época navideña se ve rodeada de este grandioso ambiente de júbilo, no debemos dejar pasar que es en estas fechas dónde realmente tenemos la oportunidad de convivir con toda la familia; así como recordar el pasado, hacer un análisis objetivo sobre lo logrado, olvidar los fracasos, vivir el momento y reflexionar profundamente para trazarnos todos los nuevos propósitos que nos motivan.
Asistir a todo este cúmulo de eventos, me lleva a tocar un tema que considero de suma importancia, el consumo del alcohol. Lo anterior, ya que es bastante común que, durante las festividades, accedamos a ingerir unas cuantas copas o bebidas espirituosas que posiblemente con el transcurso de las horas acompañen los cánticos y acaben siendo ingeridas en cantidades superiores; sin embargo, debemos tratar de generar una empatía por esa sabiduría que menciona: “Si tomas, no manejes”. Resulta sumamente alarmante que, en nuestro país, fallezcan semanalmente cerca de cien personas en accidentes viales relacionados con el alcohol, de los cuales lamentablemente el grueso de los accidentados son jóvenes.
Este tipo de accidentes representa una de las principales causas de muerte para jóvenes entre 18 y 30 años y por lo tanto se considera un problema grave de salud pública. Si bien es cierto que debemos y tenemos que divertirnos, esto debe implicar simultáneamente una gran responsabilidad que no nos aleje de la triste realidad, ya que al estar frente al volante o inclusive siendo pasajero, en un abrir y cerrar de ojos se puede cambiar fatalmente el destino de nuestras vidas. Hoy en día existen afortunadamente un sinfín de alternativas de transporte que incluyen el servicio público y algunas otras plataformas tecnológicas, las cuales exhorto se consideren.
La finalidad de mis breves palabras en esta ocasión es únicamente suplicarles a todos los jóvenes y también a los no tan jóvenes, que consideremos ampliamente el extremar precauciones para que disfrutemos ampliamente las fiestas decembrinas y tengamos en cuenta que no hay nada más preciado que cuidar de nuestras vidas y ser responsables.

“Si vas a tomar, toma conciencia.”

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