Gwendolyne Negrete Sánchez, presidenta de la Asociación de Mujeres Jefas de Familia, exigió a los partidos políticos y sus candidatos respeto hacia las madres de familia que colaboran en las campañas electorales. La activista subrayó la necesidad de un cambio profundo en la manera en que los candidatos tratan a las mujeres, especialmente aquellas que lideran hogares uniparentales. Criticó la constante presencia de las mismas figuras políticas en el poder, lo cual resulta en la perpetuación de prácticas que marginan a las mujeres tras las campañas electorales.
Negrete Sánchez enfatizó la importancia de reconocer el papel crucial de las mujeres en el ámbito político, tanto en el impulso del trabajo de campo como en la movilización social. Insistió en la necesidad de que los candidatos propongan iniciativas respetuosas y específicas para las mujeres, distanciándose de promesas superficiales que solo buscan captar votos.
En un entorno donde las jefas de familia enfrentan presiones tanto económicas como políticas, Negrete Sánchez llamó a reflexionar sobre la importancia de su labor y su contribución a la sociedad. Destacó que, a menudo, el apoyo brindado durante las campañas, por mínimo que sea, supone un alivio significativo para estas familias y proporciona un sentido de comunidad y apreciación.

«Es crucial que los candidatos no solo valoren el trabajo de las mujeres sino que también implementen políticas específicas que atiendan sus necesidades y preocupaciones. Las jefas de familia merecen respeto y reconocimiento genuino, no solo durante las campañas, sino en la esfera política y social de manera extendida».