Las madres de hoy ya no tienen que ser abnegadas, a pesar de que se les ha impuesto el ideal de una maternidad sumisa, luego de que a lo largo de la historia la mujer ha ido avanzando en la conquista de sus derechos y oportunidades, así lo estableció la presidenta de la Asociación Mujeres Jefas de Familia, Gwendolyne Negrete Sánchez.
La también socióloga comentó que el papel de mujeres abnegadas o sufrientes que solo se iban a llorar a las esquinas y aguantar todo, que era típico de las películas antiguas, ha pasado a la historia ya que a la fecha han ido avanzando en la conquista de sus derechos y de sus oportunidades, aunque todavía hay mucho resquicio de ello.
En tal sentido, resaltó la importancia de que todas logren una educación para que haya menor probabilidad de ser pisoteadas en sus derechos y también van a querer ocupar otras actividades que no sean únicamente el ser sumisas, abnegadas y aguantar todo. Indicó que las mujeres que se educan tienen menos hijos y a su vez tienen más posibilidades de desarrollar una carrera en lo que ellas quieran desempeñarse y no sólo estar dedicada a la casa.
Destacó que la escolaridad promedio de la mujer en familias de escasos recursos es de 8 años, es decir, que ni siquiera concluyen la secundaria, aunque también hay otro sector social que sí logra llegar a las universidades y concluir sus carreras, “pero ¿qué pasa con todas las mujeres profesionistas, por qué luego entonces los puestos de poder siguen siendo ocupados por los hombres?
Finalmente, reconoció que la violencia hacia la mujer persiste y se da en todos los estratos sociales y económicos y se tienen que defender de las agresiones físicas, verbales, psicológicas, sexuales y emocionales.