Dentro de este espacio de reflexión, procuro durante el año dar cabida a algunos de los fascinantes ejercicios electorales que suceden en el orbe. Siendo así, que Alemania y Canadá protagonizaron en las últimas semanas dos ejercicios diferentes, pero sumamente enriquecedores para la cultura electoral y dedicaré las presentes líneas al ejercicio acontecido en Canadá.

En el mes de agosto, el primer ministro Trudeau decidió convocar 2 años antes de lo previsto, a unas elecciones para que los canadienses pudieren determinar los resultados del manejo de la pandemia. Siendo que, el Partido Liberal logró hace unos pocos días obtener la victoria y retener un tercer mandato; sin embargo, el Partido Conservador que se encuentra encabezado por Erin O´Toole realizó una contienda sumamente digna y estuvo muy cerca de poder derrotar al ministro que presumía tener uno de los índices de aceptación popular más alto en todo el mundo.

Como dato interesante, el primer ministro Trudeau convocó a unas elecciones cuando en nuestro país esto se vería como una fuerte vulneración a los principios legales y constitucionales. En este caso, Trudeau pensó que el “correcto” manejo de la pandemia le permitiría obtener más espacios parlamentarios y la capacidad de formar un gobierno mayoritario sin necesidad de otras fuerzas políticas; sin embargo, de poco sirvió convocar a elecciones ya que únicamente se erogaron muchos millones de dólares canadienses y poco se pudo resolver sobre una nueva forma de gobierno.

Resulta digno de estudiar la mentalidad del canadiense y la manera en la que sus procesos electorales pueden desarrollarse. Lo anterior, si tomamos en cuenta que el partido conservador que se encuentra bajo la dirección de Erin O´Toole, parecía que iba a tener un pésimo desempeño; sin embargo, a través de una postura moderada y quizá dejando atrás los estándares del conservadurismo, le permitió posicionarse y cuadriplicar sus preferencias en poco más de 30 días; evidenciando que los partidos políticos tradicionales deberán de adoptar nuevas posturas si quieren sobrevivir y/o continuar en el poder.

La pérdida de popularidad de Trudeau se vio acompañada de situaciones interesantes como la vulneración de la figura de primer ministro, cuando una persona decidió arrojarle algo de grava y puso en riesgo su integridad física, además de que fue fuertemente confrontado por la oposición conservadora en los debates por el manejo de la pandemia y la imposición del pasaporte o carnet de vacunación.

De lo anteriormente expuesto, podemos deducir que el manejo de la pandemia puede y debe de ser capitalizado correctamente por cualquier oposición en el mundo y sus resultados influirán en los procesos electorales. Razón por la cual, a través del análisis de ejercicios internacionales se abre una ventana de esperanza en nuestro país para la próxima elección presidencial. Agradezco el favor de su lectura y les deseo un muy feliz fin de semana.

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