No se confíe, la exposición prolongada al sol es dañina, puede provocar deshidratación y cáncer. Si decide salir de vacaciones, recuerde utilizar protector solar, sombrillas y sombrero; tomar agua en abundancia; evitar la intemperie en las horas en que el sol es más intenso; y usar ropa holgada, ligera y de color claro.
“Esto ayudará a prevenir quemaduras en la piel, insolación y hasta golpes de calor”, advirtió el urgenciólogo de la delegación estatal del IMSS, Juan Carlos Sánchez Vázquez.
Explicó que en esta temporada, además de que los días tienen más horas de sol, hay mayor concentración de rayos UV, sobre todo entre las 12 y las 17 horas, por lo que en poco tiempo, pueden causar quemaduras serias.
“La sobreexposición al sol es común en estos días de asueto; las personas necesitan descansar y es común pasar mucho tiempo al aire libre, sin embargo, es indispensable que se protejan del sol, sobre todo niños y adultos mayores, que son los más vulnerables”.
Comentó que la insolación se manifiesta con letargo, somnolencia, cansancio, dolor de cabeza, náusea y vómito que puede desencadenar en shock, de modo que es necesario llevar al paciente a una sala de urgencias en donde lo hidratarán vía oral o intravenosa. Para prevenirla, además de la protección solar, se deben tomar por lo menos dos litros de agua al día, antes de realizar actividades bajo el rayo directo del sol.
“En las salas de Urgencias del IMSS recibimos casos de personas con quemaduras que van desde leves (escoriación, enrojecimiento y dolor) y moderadas, hasta quemaduras graves provocadas por exponerse al sol directo, sin ninguna protección y por tiempo prolongado. Estos daños, a la larga, pueden ser causa de cáncer en la piel, razón por la que exhortamos a toda la población a no asolearse sin protección, en estas vacaciones”, reiteró.