Por primera vez, será monitoreada el agua de todo tipo de albercas; las que no pasen la prueba microbiológica, los dueños o responsables serán multados hasta con 50 mil pesos.

El objetivo es evitar daños neurológicos por ingesta de amebas (amibas) de vida libre que se encuentran principalmente en la “nata” que se forma en las piscinas por falta de mantenimiento.

El ISSEA constatará la calidad del agua de las piscinas públicas, privadas y de los cotos, a través de la Dirección de Regulación Sanitaria y el Laboratorio Estatal de Salud Pública. Con monitoreo intensivo se podrá detectar la posible presencia de parásitos causantes de enfermedades.

El titular de Regulación Sanitaria, Octavio Jiménez Macías, informó que en agosto se realizarán diez muestras diarias, para un total de 50 semanales, lo que permitirá prevenir enfermedades en la piel, gastrointestinales y otras ocasionadas por ingestión, contacto e inhalación de agua contaminada.

Habló de la necesidad de llevar a cabo el control y vigilancia de las condiciones sanitarias de operación y mantenimiento de las instalaciones, así como el monitoreo sistematizado de parámetros fisicoquímicos y de microorganismos que determinan la calidad del agua y que cumplan con la Norma Oficial Mexicana NOM-245-SSA1-2010, requisitos sanitarios y calidad del agua que deben cumplir las albercas.

Al destacar que esta Norma es aplicable a todas las albercas de centros vacacionales, clubes deportivos, balnearios, escuelas, hoteles, moteles, desarrollos turísticos, parques acuáticos o cualquiera que preste un servicio público, así como a condóminos.

Reconoció que en los cotos, como las albercas quedan a cargo de los condóminos, muchas son descuidadas, no se les da el mínimo mantenimiento y en consecuencia, se convierten en foco de infección.

Los propietarios o responsables deberán observar que las piscinas cumplan con los requisitos sanitarios, contar con procedimientos de operación, limpieza y mantenimiento para evitar riesgos a la salud de los usuarios.

Finalmente, subrayó que así como la autoridad sanitaria monitorea la calidad del agua de las playas, en los estados con litorales también será supervisada la calidad de agua de las albercas.