Claudia Salazar y Mayolo López
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La resolución de un periodo extraordinario en el Congreso sacó a la luz las diferencias entre legisladores de Morena y las tensiones por evadir por semanas la discusión de los desafueros de los diputados Mauricio Toledo y Saúl Huerta.
Durante la sesión, frente a aliados y opositores, en transmisión en vivo en el Canal del Congreso y en redes sociales, el diputado Rubén Cayetano volvió a cuestionar al coordinador de los senadores, Ricardo Monreal.
Los morenistas lograron su objetivo, la aprobación del periodo extraordinario para ampliar el periodo de regulación del outsourcing, pero ya había retumbado en el salón de plenos de la Comisión Permanente la frase del senador Alejandro Armenta contra Cayetano.
“En los pueblos se dice que cuando la perra es brava, hasta a los de casa muerde”, lanzó.
Y es que el martes pasado, Cayetano había acusado a Monreal de ser un traidor, por impedir el debate de los desafueros en el dictamen para convocar a un periodo extraordinario de sesiones.
Con nuevo compromiso entre diputados y senadores para que el tema sea debatido en un extraordinario el 11 de agosto, Cayetano emplazó a Monreal a que cumpla su palabra.
“Exhorto al senador Ricardo Monreal para que actúe con la congruencia que demanda la cuarta transformación en materia de justicia, lo digo respetuosamente, no me vayan a quedar mal, porque de lo contrario, como dijo una paisanita mía de allá de Marquelia, mi boca me la van a oír, y ya saben que yo no amago”, advirtió.
En tribuna, Armenta reclamó el tono contra Monreal y afirmó que los senadores no eran cómplices, que sí estaban apoyando a los diputados a discutir los desafueros.
“La ropa que no es sucia se lava en casa, pero la actitud primitiva, sectaria, poco civilizada, nos lleva sin duda a ese tipo de expresiones”, dijo mirando a Cayetano, quien lanzó gritos contra el senador.
Armenta mostró el documento que tenía la firma del coordinador de los diputados de Morena, y que es su tío, Ignacio Mier, donde se plasma el retiro de los tres desafueros del acuerdo para citar a periodo extraordinario, a fin de sustentar que no fue Monreal, como acusó Cayetano.
“Prudencia, prudencia. En los pueblos se dice que ‘cuando la perra es brava hasta a los de casa muerde’, discúlpenme la expresión”, dijo.
Cayetano, que entre los senadores ha sido más cercano a Martí Batres que al grupo de Monreal, reclamó que Armenta se prestara a ser peón.
“Ricardo Monreal Ávila se regodea lanzándome a uno de sus peones a descalificarme y con toda su perversidad acostumbrada en salir bien librado, pensé que era un hombre de diálogo.
“Respete usted, Senador, la representación y la investidura que le concedió el estado de Puebla, no se abarate, eso de hacerle la segunda al autodestape, es como el comedido, que siempre queda mal”, respondió Cayetano.
Aseguró que no pertenecía a ningún grupo en el partido y dijo que no le ofendía lo dicho por Armenta.
Los intercambios siguieron, fue lo que captó la atención en el debate.
Ángeles Huerta, diputada de Morena, urgió a los morenistas a tener una tregua, ante los ataques que se daban en el pleno en forma pública.
Cuando se votaba la propuesta del periodo extraordinario, entraron al salón de plenos los coordinadores Monreal y Mier, para mostrar unidad ante los morenistas y todos los asistentes.
En el pleno, Monreal apartó a Armenta para hablar con él, mientras que Mier se acercó al lugar de Cayetano, también para limar asperezas.